FATIMA MARIA GIAMBRONI, Olivos 2003. Estudiante del último año de Gestión e Historia de las Artes, se forma en escritura con Lourdes Etchegaray y realizó una clínica con Claudio Iglesias. Desarrolla un Substack anónimo sobre crítica de arte contemporáneo. Trabaja en la galería Departamento 112, donde impulsó un médium dedicado a poesía y micronarrativa, y publicó allí “recorrida, dátiles” (2025). Fue seleccionada para Curaduría 2.0 de La Escuelita y prepara su debut como curadora en mayo de 2026. Su práctica articula archivo, crítica y poesía en una búsqueda constante por registrar con ternura lo que insiste antes del desgarro.
Esto es, Enero infinito Multi
cigarrillos chinos
metálicos
etéreos
sabor crema
colores: violeta, azul, rojo, plateado
es facilisimo deslizarse
Como un Cocktail
– que nunca probé
promesa de eternidad: cama de hotel
uñas nail art
un rosa imposible
mimitos con una pluma bien delgadita
no dan cosquillas sino
risitas de una chica joven y insegura incomoda
pero que a todos les gusta oír
sparkle like frosting ice
en mi coche
beba no seas boluda ya estas grande
para seguir con lo que viene de afuera
para siempre te vamos a extrañar,
Purpurina Escolar
Un escenario en Kyoto
siempre que me lo pidieron nunca falle
55078796
me acordé de vos con algo pelotudo que dijeron en la tele
te extraño
floto en las letras
escribo como si tuviese muchos nudos en el pelo
luego
las calles de kioto,
tu cereza confitada a kilómetros
me dejaste un telegrama
llegué temprano.
ridícula – mal abotonada
te dejé un poema en mi contestador
en aquella época usaste camisa para conocerme
y no te avisaba lo del contestador
me duelen tus caries. Anda a revisarte
dame las gracias luego
me lo devolves con otra cosa – exigiste
maquillada maquillada
restos de comida japonesa
estamos en Buenos Aires
a través de mi
no dejas de ver una actriz
mejor que yo
de esas que te ponen trampitas
y te gusta te quedas mirando
como a todos los botones en una cabina de avión
coreografía del desastre
y me despido
estimado caos orquestado
de este desastre que se arma y se desarma
siempre
de los tacones que resuenan lejano de una cuadra en adelante – mujeres arregladas, paquetas o desalineadas…si o si fumadoras
me despido
del beso que me das bien borracha y
las monedas que nunca entregue
chau chau a los tarados que trajeados caminan de manera ridícula
y llevan sus mochilas bien pegadas a la su espalda
me saco un re peso de encima sin más quiosqueros, porteros, vendedores de diario que me guiñan los ojos
caigo en picada sin vos mi amor
sin tu forma de pensarme
si mi viejo los viera nomas…
me recuerdo fanatica, me aprendía
los nombres de tus calles
poquito a poquito las olvidare
cómo te deshiciste de mi
y el orden
de los lugares
no sera orden
sino una coreografía desastrosa
que voy a intentar imitar
sola así es como te desarmo
recordando cuando nos vimos por primera vez
no te das cuenta que sos vos en realidad
quien me tacha la doble
quien no me tiende más las sabanas
quien no me entretiene más en el subte