Alda Merini (Milán, 21 de marzo 193- Milán, 1 de noviembre de 2009) fue una poetisa, aforista y escritora italiana. Las producciones de Merini sobresalen por la cruel intensidad de sus líneas que se mueven en el cuerpo textual dibujando la arquitectura de una cárcel interior desde la que anhela despegar. La magia que desprende de su alma se refleja en las inserciones autobiográficas sobre la manera de vivir tanto el sentimiento amoroso como el dolor psíquico y físico. Sus palabras son testigos capaces de acariciar al lector y su alma alberga preocupaciones existenciales que nos convierten en seres humanos conscientes de nuestras más profundas fragilidades.
Cuerpo, gris oprobio
Cuerpo, gris oprobio
con tus escarlatas ganas,
¿hasta cuándo me tendrás encadenada?
torcida alma,
torcida e incapaz,
circuncisa alma,
¿qué haces en el cuerpo tumbada?
***
Corpo, ludibrio grigio
con le tue scarlatte voglie,
fino a quando mi imprigionerai?
anima circonflessa,
circonfusa e incapace,
anima circoncisa,
che fai distesa nel corpo?
Abro el cigarillo Alda Merini
Abro el cigarillo
como si hoja de tabaco fuese
y ávidamente inspiro
de tu vida la ausencia.
tan lindo es escucharte desde fuera,
deseándome ver
nunca escuchado.
Sé que soy cruel,
pero esta es la jerga de los poetas:
un largo silencio encendido
tras un largo beso.
***
Apro la sigaretta
come fosse una foglia di tabacco
e aspiro avidamente
l’assenza della tua vita.
È così bello sentirti fuori,
desideroso di vedermi
e non mai ascoltato.
Sono crudele, lo so,
ma il gergo dei poeti è questo:
un lungo silenzio acceso
dopo un lunghissimo bacio.
Nota introductoria y traducción de Adriana Caterino.