Bozena Helena Mazur-Nowak | Un anhelo de las estrellas

Bozena Helena Mazur-Nowak (2 de abril de 1958) nacida en Polonia, Opole, desde 2004 vive en el Reino Unido. Ha publicado diez libros de poesía: cuatro en polaco, cuatro en inglés y tres más en hindi, griego y telugu. También escribe prosa. Publicó dos novelas y algunas colecciones de cuentos. Su trabajo se puede encontrar en más de 100 antologías y revistas de todo el mundo. Ha ganado muchos concursos de poesía. Ha recibido numerosos diplomas, premios y distinciones, entre ellas, Doctorado Honoris Causa For a Woman of Peace del Foro Internacional de Creatividad y Humanidad (Marruecos) y la ONG Mil Mentes por México. Es traductora de otros poetas, desde y al inglés. Sus poemas han sido traducidos a más de 20 idiomas.


The farewell

Outside the window on the flower bed
colorful autumn is dancing
on brown leaves, sun showered in gold.
The sky has lost its brilliance, and it is so sad.
The air is thick with sorrow and grief.

Although you are not here, you are still around,
your scent on the pillow surrounds me,
your picture in the wooden frame on the wall,
a constant reminder.
You are in my heart, and always will be.

Tomorrow is the day I should say goodbye,
throw a handful of sand on your casket
to signify the end.
I am not sure if I can do it,
because how can you say, ”goodbye my love”
when I love so much and it hurts.

From the open wardrobe, the black dress is looking at me
Those black slippers do not match my colorful outfits.
A black hat with a veil sits in a box in the center of the table –
Black does not suit you or me…
we always loved pastel colors, do you remember?


La despedida

fuera de la ventana, en la cama de flores
el colorido otoño baila sobre las hojas marrones
el afligido cielo perdió su brillo
el aire está cargado de quebranto y dolor

aunque no estés aquí, sigues por ahí
tu aroma en la almohada me embriaga
tu fotografía en el marco de madera en la pared
es un recordatorio constante
estás en mi corazón, y siempre lo estarás

mañana es el día de la despedida
de lanzar un puñado de arena en el ataúd, indicar el final
no estoy segura de poder hacerlo
cómo decir adiós, mi amor
todavía amándote, atenazada por el dolor

desde el armario abierto, el vestido negro me mira
las pantuflas negras no combinan con mis coloridos vestidos
un sombrero negro con velo yace sobre una caja
al centro de la mesa -el negro no se adapta a ti ni a mí-
siempre nos encantaron los colores pasteles, ¿lo recuerdas?


Longing for the Stars

Once, God traveled the Universe, on the back of a comet.
He passed swarms of stars and nebulae, gray shapeless planets. Meteors rushing to destruction, spinning debris building up a new star or a moon. Hot and cold suns, moons, and black holes, until in this swarm of impassive nothingness, God saw the Earth and fell in love with it.
He sat on the edge of the blue ocean, He squinted his eyes to the Sun, and saw under the closed lids how a man is born on the Earth.

And He gave man authority over the Earth, over animals and plants. And God sent Angels down among the people and taught them how to sow, how to build houses. How to set the fire, how to hunt, how to heal wounds after the fight.

God only asked people to take care of their land, their home, because there is no other like this in the entire Universe.
Sadly people became greedy, and they did not care for their homeland as promised. They robbed the Earth of its riches, cut down forests, and killed animals not for food but for their fun.

People didn’t know why but had always missed the stars, so they built rockets to reach them. From the height of the sky, they saw how they ravaged Mother Earth. And they searched for God up in the sky but did not meet him. God, however, looked at them with fear.

And for the Earth, the last day had come when the mindless, resembling man pressed the red button, and the Earth exploded into millions of pieces. The moon flew far into space, and people returned to the stars as the stardust.

People could still look at the stars with longing and admiration, however, they decided to choose to wreak havoc to reach them.

Un anhelo de las estrellas

Una vez, Dios viajó por el universo, en el lomo de un cometa. Pasó junto a enjambres de nebulosas y estrellas, indefinidos y grises planetas. Meteoritos que se precipitaban hacia la destrucción, aleatorios escombros que conformarían nuevas lunas o estrellas. Soles y agujeros negros fríos y calientes. Hasta que, en aquel vehemente enjambre, Dios vio la Tierra y se enamoró de ella. Se sentó en el borde del océano azul, entrecerró los ojos ante el Sol y, bajo sus parpados, vio nacer al hombre en la Tierra.

Entonces, le dio autoridad al hombre sobre la Tierra y los animales y las plantas. Y Dios envió ángeles entre la gente, y les enseñaron a sembrar y construir casas, a encender el fuego, cazas y curar las heridas después de la contienda.

Dios sólo pidió a las personas que cuidaran su Tierra, su hogar, porque no había otra igual en el Universo. Desafortunadamente, la humanidad se tornó codiciosa y rompió su promesa. Le robaron a la Tierra su riqueza, talaron bosques y asesinaron animales por distracción.

La gente, sin saber que extrañaban a las estrellas, construyeron cohetes para alcanzarlas. Desde lo alto del cielo vieron cómo destruían a la Madre Tierra. Así que buscaron a Dios en el cielo, pero no lo hallaron. Oculto, Dios los miró con recelo.

Para la Tierra llegó el último día, cuando un hombre que no era hombre, pero se parecía, presionó el botón rojo y la Tierra explotó en millones de pedazos. La luz voló lejos en el espacio y la gente regresó a las estrellas como polvo de estrellas. La gente aún podía contemplar las estrellas con anhelo y admiración, pero escogieron los peores medios para alcanzarlas.


And when that last day comes

My Guardian Angel,
you have been walking through life with me
for so many years now,
giving me a hand when I fall down helpless,
you protect me when I do not see evil myself,
and now there is so much evil in the world, so much
it multiplies, spreads, bleeds, and triumphs so fast.

Gods whom people have raised to the high pedestals,
they probably laugh loudly at humans’ stupidity.
They are supposed to make only good
and teach love for one’s neighbor,
it was the man who made them an instrument of war.

With the name of God on their lips, these “rational” beings
they conquered new lands, murdered, robbed, and raped.
Human history is written in blood and pain.
How many more cards we will be able to feel in it
before the last animal dies,
before we, people, will cut down the last tree,
before the fat belly oligarch throws in
to their unnecessary fortune the last bloody dollar?


El ultimo día

mi ángel guardián
hace tantos años me acompañas por la vida
extiendes la mano cuando caigo indefensa
me proteges siempre del mal
el mal que abunda en el mundo
y se multiplica y extiende
sangra y triunfa velozmente

nefastos dioses que la gente
ha puesto en elevados pedestales
se ríen a carcajadas de su estupidez
nuestra única tarea es hacer el bien
enseñar el amor al prójimo
pero el falso hombre los tornó
instrumentos de guerra

con el nombre de Dios en los labios
estos seres “racionales” conquistaron nuevas tierras
asesinaron, robaron y violaron
la historia humana está escrita
con sangre y con dolor

cuántas páginas más podremos sufrir
en ella antes de que muera el último animal
antes de que nosotros cortemos el último árbol
antes de que el obeso oligarca expele
de su vientre la innecesaria fortuna
el último dólar
antes de…



A little girl gave birth to her son in a dark alley.
Raped more than once by drunk hogs in human skin,
thrown out of her family home for lack of space and love
she had to be self-reliant from an early age

She loved her son with the love she herself had always wanted
she hid him in the cradle of maternal arms.
She sang him lullabies,
taught him how to talk, walk and how to survive on the streets,
how to protect himself from rape, rain, and hunger.

Her son woke up in the morning
beside her cold, motionless body,
so lost, so scared and so lonely
in the jungle of a big city still remembering
her words repeated like a mantra
“When I’m gone, son, become invisible”

She didn’t know it would happen so quickly,
so unexpectedly, that she would leave her son
broken-hearted like hers used to be,
she wanted so much to teach him to live
with hope for a better tomorrow

The invisible son will live like his mother,
a sad and lonely life




una niña dio a luz a su hijo
en un oscuro callejón
fue violada más de una vez
por ebrios cerdos vestidos con piel humana
fue echada de la casa de su familia
por falta de amor y espacio
tuvo que valerse por sí misma
desde pequeña


amó a su hijo con el amor que quiso para ella
lo ocultó en el lecho de los brazos maternos
le cantó canciones de cuna
le enseño a hablar, caminar y
a sobrevivir en las calles
le enseñó a protegerse
del hambre, la lluvia y la violación


un día, su hijo despertó por la mañana
junto a su cuerpo inmóvil y frío
tan perdido, tan asustado, tan solitario
en la jungla de la gran ciudad
recordaba sus repetidas palabras
como un mantra:

cuando me haya ido, hijo, hazte invisible




Dance with me one more time daddy


Dance with me one more time daddy

like when I couldn’t sleep at night

Audrey Hepburn sang to us Moon River

the big moon laughed from above

like a lonely drifter

I am exploring the world today.

I miss you and your good advice so much

You are on the other side of the rainbow

and it’s been a while.

I know you are waiting for me over there

on the banks of Moon River.


Bailemos una vez más, padre


bailemos una vez más, padre
como cuando no podía dormir
y Audrey Hepburn cantaba Moon River
y la gran luna reía desde lo alto
como una solitaria vagabunda
exploro el mundo hoy
y te extraño tanto como a tus consejos
estás al otro lado del arcoíris
y ha pasado el tiempo
sé que me esperas
a orillas del Moon River


Versión al español de María Del Castillo Sucerquia

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