134. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Jul. 2026 | AGOSTINA FERRONI – Lugares a donde no puedo volver

AGOSTINA FERRONI (Argentina, 1998) publica su segundo libro de poesía, Todas las personas que fui, consolidando una voz literaria profundamente marcada por la experiencia personal y el tránsito emocional. Su primer título, Lugares a donde no puedo volver, también editado por Valparaíso Ediciones en 2025, abrió un camino de escritura íntima y resonante. Tras abandonar su formación en psicología, Ferroni eligió la literatura como eje vital. Su recorrido por distintos países ha dejado una impronta visible en su obra: la memoria, el desarraigo y la transformación son hilos constantes en su poesía. Además de escribir, acompaña procesos migratorios junto a su pareja, ofreciendo orientación a quienes atraviesan cambios profundos. Comparte sus textos también en redes sociales, donde lectores de distintas latitudes siguen su evolución creativa y personal, además de sumarse a sus talleres online.

 

 

 

 

LA ESPERANZA DE LOS 26 AÑOS ( De Todas las personas que fui)

 

¿Cuál es el precio que sigo pagando?

¿Cuánto más debo seguir entregando?

 

Miro hacia atrás y me doy cuenta

de que el color de mis ojos ha cambiado,

mis huesos han crecido,

y por fin,

hay más espacio para mí

dentro de mi propio cuerpo.

 

Hoy reconozco que siempre

sentí frío en las sombras de tu vida,

pero ahora conozco mi lugar:

está muy alto y muy lejos

de todo lo que alguna vez fuimos.

 

Estoy ascendiendo,

y la sombra en donde me mantuviste

se desdibuja desde aquí.

 

Sin embargo,

tengo miedo de arder,

pero el sol no se ocultará

hasta que lo alcance.

 

Prefiero vivir y morir

bajo mi propio nombre,

aunque no lo entiendas.

 

 

 

 

LUGARES A DONDE NO PUEDO VOLVER (De Lugares a donde no puedo volver)

 

Cada vez que empiezo a convencerme

de que estoy en donde debo estar,

aparece alguien preguntándome

de dónde es mi acento.

 

No puedo responder,

me fui hace tantos años de casa

que ya lo olvidé.

Y junto con esa pregunta,

aparece, también,

la culpa por no querer regresar.

 

Estoy atrapada

entre el pasado y el presente,

entre vos y él,

entre quien fui, quien soy

y quien quiero ser.

Lo único que tengo entre mis manos

es este peso acumulado

de no pertenecer a ningún lugar.

 

¿Algún día volveré o me iré más lejos?

Dejé de arrastrar mis maletas

por los aeropuertos.

Ahora solo lo hago

entre los susurros de ayer

y la incertidumbre de hoy.

 

 

 

 AMAR CON LOS OJOS ABIERTOS

 

 

Yo decidí quedarme ahí,

en el mismo lugar

en donde me conociste.

Nunca pudiste perdonarme.

 

Te fuiste de nuestra casa

para volver a tu casa

y no hubo un solo día

en el que no extrañes el mar.

Nunca pude perdonarte.

 

¿Todavía recuerdas quiénes éramos?

Nos encontramos

donde los espíritus son libres.

Me conociste con el alma

pequeña, salvaje, vulnerable

envuelta entre mis manos.

 

Me cuidaste tanto

que cambiaste el color de mis ojos.

— Nunca antes me había visto tan hermosa.

 

—Es el efecto de vivir a mi lado.

Me decías.

 

Pero esa vida desapareció

y con ella, la belleza.

Ahora confundo el amor con el mar

y no sé cómo regresar a quien fui.

 

Creo que este es el precio

de haber amado a un hombre

con los ojos abiertos.

 

 

 

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