71. Año 10: MARICRUZ HUERTA | Eclipse

MARICRUZ HUERTA. Originaria de la Ciudad de México, he trabajado como maestra de Semiología y Español para la UNAM, y la UNAM-LA, respectivamente. Actualmente trabajo como educadora para el Distrito Escolar de Los Ángeles, California: LAUSD. Soy artista visual y comencé a escribir poesía en 2022. Mis poemas se han publicado en La Revista EnpoliPágina SalmónLa Innombrable y Ediciones Converso, Revista Sinestesia e Isotopías Gat.

 

 

 

AZUL CIELO

 

I

 

… y entonces jugamos, a ser saltamontes: y entre los surcos te veo, sembrando lunas

cosechando estrellas; luego echas, la semilla del espárrago y la yerbabuena

por toda la hermosa tierra, donde ya secas, las alcachofas de flor morada se fueron

¿compramos más semillas de lechuga? pal invierno

 

Con roturas e hilvanes entre hojas desgarradas, Ligero octubre: gotea

se mece, entre las horas del viento: larguísimos ejotes enredados

enhebran sus encajes, entre mis dedos: Mi salud, etérea, mas tú y yo juntos, Siempre Reímos

 

Vendaval de otoño: ¿volamos papalotes?

: el aire está bueno pavolar… De tus profundos pies, alitas crecen… y vuelas y subes, y tu

tigre de papel contigo, muy arriba vuela: Ya en lo alto, el cielo con tu dedo dibujas, y mientras

hablas, te arrullas y escucho tu canto: miraMá: Deja que te diga como el cielo se puso tan azul

 

Pincelada a pincelada vas trazando con tu índice, los hilos de luz que caen

en el ciruelo… y yo pienso en deudas, balances, y medicamentos, la falta de ellos

 

 

II

 

Las ramas de la enredadera se ensartan, entre los melones y las calabazas

¿ay dios mío, cómo pago? Adonó, me dices: Venma, sube

Deja que te diga como el cielo se puso tan azul: Listón por listón…

 

Los vientos de octubre acercan nuestros cabellos, al aire las crines se juntan y entretejen

son arrullos en índigo, jacarandas violeta

Enredos y nudos, y como decía mi papá solos se desanudan, con el tiempo, mija

De la palma de mi mano, brota la primera lechuga: en mil y una espirales mis dudas callan

 

 

VIAJERA

 

I

 

Errada sombra… sin rumbo este tren de Árboles

Ciegos, ocultos en sabio, desvelo respiran, por enormes

poros y loca, la vía nos separa

 

Imperfecta, soy noche continua

Sonámbula, camino lento a mi más antigua

casa y el techo del convoy es línea recta de oxidados

furgones, solitarios, los grises pastizales… En su cruz

el tren cede el paso a los varados vagones

 

Adentro: veo un abandonado

Tesoro: es una caja vacía, y esa botella olvidada

llena de tibio aire: son promesa, de un onírico

verano, los árboles se vencen, con el viento

ramas, tallos, y hojas me miran y a la tierra sosegados

 

Y pienso en los carrizales que no me miran:

Y la gran Alfombra Mágica de Acero fricciona, y siento

sus ruedas de metal en mis entrañas, Llovizna navegante:

polifonía de voces temblorosas en tu garganta de víbora

 

 

II

 

Y la serpiente se arrastra sin sentir fatiga: Y dentro alguien

olvidó su risa: Y la madre de la niña extraviada dejó, su mirada

de Madona y su dulce arcángel, mientras las durmientes

se apilan, en el paso

 

De esa fresca agua llorando: Soy reflejo

de crepúsculos y de árboles, y entra la penumbra al tren

con sus caricias y besa mis mejillas, de mujer sin piel

Y el eco de rumores se pierde, en un soplo

 

Y el San Joaquin respira, Y al conductor

escucho leer su poema de horarios y citas

Y son azulosas e Inquebrantables las vías, y Mi Tren

sigue su marcha y las piedras se aprietan en el camino

Y a la niña oigo volar, a su refugio, entre las copas de la enramada, y la viña

 

ECLIPSE

 

Eres oscuro

Y miras al día

Desde la noche

En el desvelo

de tu sequía

 

Jaguar que devora

en lúgubre aurora

mi carmesí luna

 

Mi Meztli

boca besa

tu corazón

un Colibrí Sacro

 

Eres el sol

de mi razón

Mi eclipse de cada día

Incompleta tu risa

 

Te muerdo

como sandía

verde tu sangre

gota a gota

en mi ombligo cae

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