81. Año 10: ROBERTA CUEVA ZAMBRANO | Muerdo el centro

ROBERTA CUEVA ZAMBRANO nace el 6 de junio en la Cuidad de México. A los 17 años estudia un taller con Oscar Oliva pero debe dejarlo para entrar a la facultad de Psicología en la Universidad Iberoamericana. Después de cuatro años termina la carrera un tanto decepcionada. Su mejor amigo del kínder la invita a participar en un corto como actriz principal, motivada por la experiencia estudia dirección de escena con Ludwick Margules, así como varios talleres de actuación. Roberta crea sus propias piezas de poesía visual, Engea, es una de ellas y que tiene como música la onomatopeya que junto con Jorge González músico y compositor crearon juntos alrededor de 1997. Posteriormente presenta en Casa Lamm una poesía en cuerpo presente. Hace cine y fotografía. Roberta nunca abandonó la escritura, siempre siguió su diario y desde hace un año se dedica a rescatar y a escribir nuevos textos. Ha estado en varios talleres con Alejandro Paniagua Anguiano, autor de Tres Cruces, quien le recodó a Roberta su inclinación poética. Decidida a seguir con la poesía estudia varios talleres en el Colegio de escritores de Latinoamérica y permaneció en un taller permanente de poesía durante un año a cargo del poeta Arturo Córdoba Just director del mencionado colegio. Actualmente Micaela Paredes Barraza, ganadora del premio internacional de poesía Miguel Hernández con su texto Propétides, acompaña a Roberta per via di porre a encontrar su voz. Roberta es psicoterapeuta sistémico de individuos y parejas, chamana, lectora de tarot, bruja de mano verde. Escribiendo ha encontrado una vía regía hacia el inconsciente y se ha sanado de sí misma per via di levare¹.

¹La pintura, dice Leonardo, trabaja ‘per via di porre’; en efecto, sobre la tela en blanco deposita acumulaciones de colores donde antes no estaban; en cambio, la escultura procede ‘per via di levare’, pues quita de la piedra todo lo que recubre las formas de la estatua contenida en ella.

 

 

Negrumo

 

Dentro de mí

una voz dentada

m u r m u r a

palabras irrepetibles,

verso a borbotón,

negrura.

Me desgarro en llanto

me diluyo,

soy

vacío,

abismo fundante.

 

Con alas rotas y pies amartillados

a   l a   t i e r r a,

me arranco,

surco baja

en caminos

c i r c u l a r e s

dolor

cuerpo

Me arranco a la negrura tus ojos

me   a r r e b a t o

y vuelvo adentro

 

 

a tu voz

d e n t a d a

el horror

dónde vengo.

 

 

Bruno

 

Cae la noche y te vuelves en ella

obscuro

dentado

animal

Miríadas de seres tus ojos

me arrancan sentido

tus manos

multitud que celebra

arrebata

trastoca

En un beso furioso giramos

marejada nuestros cuerpos

Una pared se vuelve balsa

para que al fin

me puedas anclar el sexo

y entonces

me vuelvo peligro

me arrebato en la oración que hacemos

te exijo mástil eterno

mar de plata

marte conmigo

Te escalo a boca

me prendo             con piernas y uñas a ti

te monto graciosa

me acomodo profunda

extendida

rodeada de dientes

mordida a tu bestia

que encuentra en sendero

la ponzoña

de tu agua llena

en largas lenguas

y  clamo

Amarga

extrema

herida de ti

mojada en tu maldad

observándote dentro mío

convertida en tu animal

 

 

 

Muerdo el centro

 

 

Me muerdo hasta el fin de los días,

me anudo íntegra, me alumbro ciega

en un destino que me basta.

Sinuosa, batiente

danzo lábil,

voz de fondo, sombra

por la luz develada.

En sabio serpenteo engendro el día la noche,

el claroscuro de inmensas pasiones.

Ardo al sol,

vuelo levantando aliento.

Soy hija del gran Espíritu,

del agua brava, de la madre tierra

y muerdo.

Incesante migro a ser otra,

suelto la piel,

soy diosa del eterno retorno,

me devoro

me hago sola.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *