87. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal May. 2026 | VARINIA SOLEDAD CASATI – Caerá este cielo enardecido

VARINIA SOLEDAD CASATI (Argentina, 1993) es escritora, profesora y autora de La piel de mi palabra (Talón de Aquiles, 2026). Su labor ha sido reconocida en certámenes internacionales y seleccionada para diversas antologías de relato y lírica. Utilizando la economía del lenguaje y una búsqueda de precisión en la metáfora, su obra explora la memoria con una poética que oscila entre el rigor formal y el verso libre. Actualmente reside en España. IG: @variniacasati

 

 

 

I

 

De pronto está

sobre la mesa,

en la brumosa

estela

de algún sueño olvidado,

bajo la tierra

de estas manos

que no festejan

ni te amortiguan.

 

En la memoria musical

de las cosas antiguas,

en el doble de su doble,

en las balas de la calle,

en el descuido,

en el desastre,

en la caída

de las posibilidades.

 

Parece que no sabe

el bienmesabe

y todo placer es artificio,

juego de luz

volando a media sombra.

 

¡Maldito sea el purgatorio,

el café que destilan los velorios,

el frío de los pies de los mendigos!

El verso que yo escribo

también está en el vómito.

 

La poesía

habita en la orfandad,

en la mentira,

en el disfraz

que rima con necesidad

y que me mira

con los ojos terribles

de esta noche.

 

 

II

 

Regadas con la sal

de innoble llanto,

las flores de mi mal

crecían hacia abajo.

 

Igual que aquel otoño patriarcal

sube natura y arrasa

devorando el palacio

que creímos nuestra casa

y el duro corazón del general.

 

Ya no hay espacio para un grito.

La voz de mando

se pudre con las moscas

que reposan sobre el cuerpo

¿vivo o muerto?,

del dictador

que nunca fue llamado por su nombre

porque él era, en verdad, todos los hombres

mientras la Patria

caminaba sola.

 

 

III

 

Caerá este cielo enardecido,

sin fe ni santoral, atormentado,

testigo de las cosas que no han sido,

mendigo de las sobras del pasado.

 

Caerán los rayos, el muro que te asedia,

las pestañas ya dispuestas a dormir,

caerá todo el silencio que se quiebra

en truenos que no saben concluir.

 

Caerá un poema del bolsillo

repleto de maíz y de lenguaje

que parte los pedazos de la tierra.

 

Caerán eléctricos conejos amarillos

que incendian nuestros ojos, el paisaje

y declaran, a Gaspar Ilóm, la guerra.

 

 

 

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