MARICRUZ HUERTA. Originaria de la Ciudad de México, he trabajado como maestra de Semiología y Español para la UNAM, y la UNAM-LA, respectivamente. Actualmente trabajo como educadora para el Distrito Escolar de Los Ángeles, California: LAUSD. Soy artista visual y comencé a escribir poesía en 2022. Mis poemas se han publicado en La Revista Enpoli, Página Salmón, La Innombrable y Ediciones Converso, Revista Sinestesia e Isotopías Gat.
AZUL CIELO
I
… y entonces jugamos, a ser saltamontes: y entre los surcos te veo, sembrando lunas
cosechando estrellas; luego echas, la semilla del espárrago y la yerbabuena
por toda la hermosa tierra, donde ya secas, las alcachofas de flor morada se fueron
¿compramos más semillas de lechuga? pal invierno
Con roturas e hilvanes entre hojas desgarradas, Ligero octubre: gotea
se mece, entre las horas del viento: larguísimos ejotes enredados
enhebran sus encajes, entre mis dedos: Mi salud, etérea, mas tú y yo juntos, Siempre Reímos
Vendaval de otoño: ¿volamos papalotes?
Má: el aire está bueno pavolar… De tus profundos pies, alitas crecen… y vuelas y subes, y tu
tigre de papel contigo, muy arriba vuela: Ya en lo alto, el cielo con tu dedo dibujas, y mientras
hablas, te arrullas y escucho tu canto: miraMá: Deja que te diga como el cielo se puso tan azul
Pincelada a pincelada vas trazando con tu índice, los hilos de luz que caen
en el ciruelo… y yo pienso en deudas, balances, y medicamentos, la falta de ellos
II
Las ramas de la enredadera se ensartan, entre los melones y las calabazas
¿ay dios mío, cómo pago? Adonó, me dices: Venma, sube
Deja que te diga como el cielo se puso tan azul: Listón por listón…
Los vientos de octubre acercan nuestros cabellos, al aire las crines se juntan y entretejen
son arrullos en índigo, jacarandas violeta
Enredos y nudos, y como decía mi papá solos se desanudan, con el tiempo, mija
De la palma de mi mano, brota la primera lechuga: en mil y una espirales mis dudas callan
VIAJERA
I
Errada sombra… sin rumbo este tren de Árboles
Ciegos, ocultos en sabio, desvelo respiran, por enormes
poros y loca, la vía nos separa
Imperfecta, soy noche continua
Sonámbula, camino lento a mi más antigua
casa y el techo del convoy es línea recta de oxidados
furgones, solitarios, los grises pastizales… En su cruz
el tren cede el paso a los varados vagones
Adentro: veo un abandonado
Tesoro: es una caja vacía, y esa botella olvidada
llena de tibio aire: son promesa, de un onírico
verano, los árboles se vencen, con el viento
ramas, tallos, y hojas me miran y a la tierra sosegados
Y pienso en los carrizales que no me miran:
Y la gran Alfombra Mágica de Acero fricciona, y siento
sus ruedas de metal en mis entrañas, Llovizna navegante:
polifonía de voces temblorosas en tu garganta de víbora
II
Y la serpiente se arrastra sin sentir fatiga: Y dentro alguien
olvidó su risa: Y la madre de la niña extraviada dejó, su mirada
de Madona y su dulce arcángel, mientras las durmientes
se apilan, en el paso
De esa fresca agua llorando: Soy reflejo
de crepúsculos y de árboles, y entra la penumbra al tren
con sus caricias y besa mis mejillas, de mujer sin piel
Y el eco de rumores se pierde, en un soplo
Y el San Joaquin respira, Y al conductor
escucho leer su poema de horarios y citas
Y son azulosas e Inquebrantables las vías, y Mi Tren
sigue su marcha y las piedras se aprietan en el camino
Y a la niña oigo volar, a su refugio, entre las copas de la enramada, y la viña
ECLIPSE
Eres oscuro
Y miras al día
Desde la noche
En el desvelo
de tu sequía
Jaguar que devora
en lúgubre aurora
mi carmesí luna
Mi Meztli
boca besa
tu corazón
un Colibrí Sacro
Eres el sol
de mi razón
Mi eclipse de cada día
Incompleta tu risa
Te muerdo
como sandía
verde tu sangre
gota a gota
en mi ombligo cae