173. Año 10 | 1ª Ed. Quincenal Ago.2025 | NORMA VILLA – Cuando llegue la hora

NORMA VILLA. Colombiana. Artista plástica, Ingeniera sin querer, escribe por hobby y catarsis, la escritura es un refugio, tanto como su pasión por el arte, la música y el cine. Firma con el apellido materno como una forma de protesta ante el patriarcado tan arraigado en la sociedad colombiana y como homenaje a la mujer. Tiene varios poemas publicados en antologías latinoamericanas.

 

 

 

CUANDO LLEGUE LA HORA

 

Cuando llegue la hora

Y la parca me encuentre en el camino…

Quiero partir sin darme cuenta

Simpleza misteriosa

De un día sin calendario.

 

Quiero morir loca

Como arlequín que canta

colores imposibles,

Con ojos de payaso

Y risa de fantoche que pierde la razón.

 

Quiero morir en una nube de humo,

De opio o marihuana.

Quiero morir en nubes de colores

Con un atardecer frente a mis ojos.

 

Quiero morir beoda,

Bailando a la luz de las estrellas,

Con música de fondo,

Película de amor.

 

Quiero morir con cantos

De sirenas azules,

Cristales que se rompen, color de soledad.

Carmesí que derrama el cuerpo adolorido.

Plateados los cabellos de sufrir y llorar.

 

Quiero morir repitiendo

Letanías de amor,

Entre cánticos africanos,

Al son de jazz o rock and roll.

 

Así, he de morir alegre.

 

Quiero morir bailando

Entre plumas y algodón,

Al son de tangos y milongas

O de vals o rock and roll.

 

Quiero morir entre unos brazos

Que sostengan mis nostalgias,

Que susurren en mi oído

Un adiós sin compasión.

 

 

LLEGASTE TARDE

 

Como dijo un poeta:

“Todo llega tarde… hasta la muerte”

 

Así llegaste tú,

Cuando ya casi partía,

Cuando la luz del sol en el horizonte se perdía.

 

Cuando a mi maleta de recuerdos

Pocas historias le cabían,

Y mis días contados

Tenían un tiempo, que no me pertenecía.

 

Llegaste cuando ya mi historia

el ultimo capitulo escribía

Llegaste… como una tardía primavera,

Como la lluvia cuando el calor ha pasado.

 

Llegaste tarde amor.

Cuando el cansancio de mi cuerpo

Le ganaba a mi esperanza.

Y mis castillos de arena el mar se los llevó

 

Llegaste cuando a mi corazón

pocos latidos le quedaban

y mi luna menguante se desvanecía.

 

Llegaste tarde amor

Y, aun así, cuando ya me iba

tu llegada fue un suspiro

que le dio consuelo a mi partida.

 

 

NIÑA

 

¿Dónde está la niña que un día fui?

 

Se perdió entre los cuadernos y el afán,

las planas de la A, y la suma de los días,

dibujos donde el color de sus bordes se salía,

queriendo rebasar los límites

que desde entonces la oprimían.

 

Jugando a ser mamá, su alma se engañó,

con la muñeca de trapo y los cacharros

su libre albedrío se comprometió.

y en ese juego el tiempo la venció.

 

Se perdió en el aro y la pelota,

en las trenzas apretadas

En los jalones de pelo de los niños,

Crudo afán por demostrar su precoz poderío.

 

Se perdió en las reglas y la urbanidad,

en los rezos obligados de las monjas,

para ganar el perdón por culpas

que su alma no reconocía.

 

Se perdió en las misas de domingo

Mientras su mente volaba

Desbaratando moños y volantes

de faldas, encajes y cancán.

Soñando con el mundo que su espíritu   quería.

 

Se perdió en el buen comportamiento,

en la virginidad bien conservada

complaciendo en mantener la virtud

para mostrar su buena formación.

 

Se perdió…

En los sueños inconclusos

En el yugo fuerte de la voluntad paterna.

En el ejemplo maternal de sumisión.

 

Se perdió en el camino

Que la vida le trazó.

 

¿Dónde está la niña que un día fui?

Quizás aún vive,

escondida entre recuerdos,

esperando el momento para

volver a sonreír.

 

 

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