62. Año 11 | 2.ª Ed. Quincenal Mar. 2026 | VINCENZO CAVERO – Yo me hundiré con esta nave

 VINCENZO CAVERO (Lima, Perú, 1996). Egresado de la Escuela Profesional de Filosofía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue vicepresidente de la Comisión de Educación del programa Parlamento Joven 2020 de la Fundación Hans Seidel Stiftung y el Congreso de la República del Perú. Obtuvo el primer lugar en el Primer Certamen de Relato Breve UNIR-Cátedra Mario Vargas Llosa. IG: vincenzo.cavero.

 

 

 

M.F.B.D.B

 

Visto su callada hermosura en la mirada

sus ojos que al otoño pintan

codicio su nombre, huella eterna

donde crecen tulipanes

sonrojando su sonrisa

Diríase que ella mueve los cielos

Dícese que ella es que toda mi vista

y me pregunto si me encuentro en su mirada,

María Fernanda,

ahógueme siempre tus besos

hermosísimo invierno de Holanda

revíveme el corazón

por la alegre canción que es su voz

 

 

 

 

En el viento, he visto

irse sin paciencia pétalos

pálidas mariposas de veranos

pequeños centauros agridulces

lejos esa invisible verdad, los vuela

desvaneciéndolos de toda gravedad

elevándolos en silencio hacia el olvido

evaporando en ficción la realidad

en la serena verdad que nos destruye

soplan los pétalos de mis tumbas, danzan

invisibles los nombres con el viento van

promesas desoídas de una voz

familias de inviernos soplan

domador de vientos quisiera ser, hoy

vuelo omnipresente de papel

¿qué lenguaje mustio me sirve?

si solo el corazón es voluntad

y un hombre solo polvo fuiste

 

 

 

Yo me hundiré con esta nave.

sin levantar banderas blancas

sin lugar para rendirse,

las manos no alzaré

torciendo mi palabra el firme rumbo

Yo me hundiré con esta nave.

abandonando toda duda,

sin temerle al laberinto,

no doblarán mis labios frente ni rodillas

gibelinos sueños de codicia,

que al animal controla la comida

como al hombre el placer de su avaricia,

solo un lobo de Loyola vive su consigna:

Yo me hundiré con esta nave.

que así sea si es preciso

como en el amor no cabe duda

tampoco en la guerra el enemigo

Yo me hundiré con esta nave.

sin aceptar derrota alguna

mereciendo el máximo castigo

Que el oprobio al ser rendido,

solo es propio de un malnacido,

Váyanse ahora todos los subjuntivos

 

Me hundo con nuestra nave.

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