183. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Sept. 2026 | DANIEL ITURRIZAGA CUBAS – Origen

DANIEL ITURRIZAGA CUBAS (Lima, Perú) es poeta, arquitecto y artista multidisciplinario. Es autor de ANAMNESIS, su primer poemario, publicado por Editorial Dunken en Argentina. Su poesía explora el cuerpo, la memoria, la identidad, el vacío y la transformación desde una mirada metafísica y experimental. Sus poemas “Origin” y “Human” han sido publicados en Monograph Magazine (Estados Unidos). Actualmente trabaja en INTERNIA, su nuevo proyecto poético. Instagram: @daniel_iturrizaga_c

 

 

 

ORIGEN

Antes del pronombre,

densidad inerte.

Polvo disperso.

 

Tiempo sin codos

para curvar

su primera órbita.

 

Corte

en el vientre virgen del vacío.

 

Algo sin rostro,

palpa

el fondo que hiere.

 

Cuando el universo

pliega su vértice,

lo que pesa

se recuesta en sí.

 

Sin contorno,

sin reflejo.

Desnudo.

 

No hay huesos

que romper.

La entraña revienta.

Nos arranca.

 

El cauce desciende.

 

Dos curvas humanas

erguían su santuario,

rezando mi aire.

 

Ignoraban

su antiguo pacto.

 

Fueron degollados

por el mismo fuego

que los pronuncia.

 

Su conjuro

invocaba mi nombre

antes de entrar al cuerpo.

 

Toqué la primera membrana.

Madre en densidad de agua.

Latiendo el cérvix,

envuelto en su estanque.

 

No hay miedo.

No es el inicio.

Es volver a entrar.

 

Lo que quedó afuera

me sostiene.

 

Mi otro adentro.

 

El límite

se volvió necesario.

 

Persistí.

 

No como imagen,

ni como pensamiento

solo el equilibrio mínimo

ante el derrame.

 

Vivir

no sería apertura,

sino

permanencia.

 

 

VACÍO

El techo me mira

como si deseara

sentarse a mi lado,

esperando su turno

para tener costados.

 

Sus cuatro esquinas

solas,

son pupilas

que acumulan

lo no dicho.

 

Las pestañas cansadas

raspan el aire

detenido

sobre mis poros.

 

La tarde amarra

la caída

de su instante

a mi garganta.

 

El mundo se deshace

en la fiebre lenta

de mis córneas.

 

Un instante se estira

más allá del segundo,

revela su naturaleza

de hienas y vísceras

colgando

en santidad perpetua.

 

Ahí ocurre:

la incompleta curva

del latido,

la fracción mínima

del pulso,

la respiración

antes de saberse.

 

La aguja

del aliento

me cose

sin ruido,

traza canales

como filosos hilos.

 

Entra húmeda

en los alvéolos

y los llena

de tibieza

empozada.

 

Siento el raspar

de los cabellos

en su crecimiento

milimétrico,

brotando

adoloridos

desde la piel

muda.

 

El sonido seco

de las uñas

al avanzar

impacientes,

como si arrancaran

pedacitos

de la carne que

las sostiene.

 

El cuerpo,

abandonado

en el hambre

de su pellejo,

continúa

su insistencia

de sangre.

 

Apago el incendio

debajo de mis párpados.

 

Solo queda la aorta golpeando.

 

Derramo mis restos

en el vientre de estos muros,

me filtro entre sus uniones,

desarmo su lógica,

cansado de morder

sus escombros.

 

Todo afuera se ennegrece.

 

Mis poros me vierten.

 

Adentro,

la luz se quiebra

y siente vergüenza

al mostrarse.

 

Hay un espacio

donde los paisajes

se hunden

en el ombligo

del cielo.

 

El vacío

no calla.

 

Crea.

 

 

BLANCO

Lo blanco

tensiona su raíz

hacia el fondo

sin peso.

 

Amanece

un brillo

anterior al sol,

 

florecen rayos

derramando

sombra.

 

El aire

se estira

en tendones

transparentes

 

se respira

a sí mismo,

 

sudando

piel invisible.

 

Un hueco en la luz

aprende

a tener pulmones.

 

Desaparece

hacia adentro,

 

sin atardecer

restándose

más vacío.

 

El tiempo

se arrastra

bajo su lenta

joroba.

 

Se anida

un quiste.

 

Me inunda.

 

Como dedos

buscando

una salida

 

entre los muros

de mi pulso.

 

La sangre

abre ventanas

en cada latido.

 

Su respiración

me aprieta.

 

Un puño

de cristal

se cierra.

 

Blanco vértigo.

 

Con esta lentitud

tan sorda,

 

donde el aire

se hace cuerpo.

 

Levito,

 

cortando

cada párpado

por dentro.

 

El abismo

es mi masa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *