ECCIO CASASANTA URRUTIA es un poeta y escritor italo – venezolano, nacido en Venezuela. Su obra abarca la poesía, el relato y la novela, con un enfoque de carácter simbólico y contemporáneo. Ha publicado recientemente una novela ( Disociado), disponible en el mercado editorial. Cuenta con diversas publicaciones en revistas literarias en Latinoamérica y Europa. Su escritura se caracteriza por una voz reflexiva, poética y de fuerte sensibilidad estética. Instagram: @ecciocasasantaescritor
LA PARTIDA
En las tinieblas,
sentados en las escaleras del tiempo,
rostros sin nombres miran sin mirarse,
ofrecen silencio.
Una sombra lenta dibuja el instante.
Ojos perdidos habitan la distancia.
Se va el cuerpo,
las manos,
las sonrisas,
la noche entera.
Con cada paso
los pies se vuelven polvo.
Quisiera ser yo cuando nací,
mirar los ojos del tiempo,
sin cruzar tierras ajenas.
Callada es la causa de esta partida,
una condena de piedra.
Los recuerdos
Los recuerdos sostienen el puente de mis pasos
y no me dejan caer del todo.
LA TIERRA DE TUS CAUCES
Derramo mi piel,
soy fruta, fuego, herida abierta.
Humedad de tu cuerpo anclado,
destino que me arrastra sin nombre.
Prófugo del borde de tus sedas blancas,
mi boca se seca en la tierra de tus cauces,
soy tu sombra,
eres la fuente donde las lenguas arden.
Fluyen instintos,
rugidos que despiertan la carne.
Batallo por encender la hoguera de tu vestido.
Suspiros levantan los cuerpos
en un temblor nuevo,
la frescura de los hechizos
habitan en el entreabrir de tus piernas silentes.
Palpitamos quinientas veces,
gemidos que nacen y vuelven al origen.
Grito tu nombre y el mío se pierde en la profundidad
de los instintos enamorados,
Tierra profunda de cristal líquido,
nos hunde la claridad del deseo,
hasta escuchar el cosmos
respirar bajo las olas.
Dilatamos nuestras ojeras,
con mejillas pálidas.
ADIÓS CONSUMADO
Llorando génesis en el firmamento
se separan las estrellas en el universo
giran cometas,
colmenas cósmicas,
el infinito baila con ellas,
cabellera sin nombre.
Se deshacen las pisadas verdes,
una mano impaciente
desgarra sorbos de beso
soy nadie sin el aire de tus pasos
Adiós me digo,
la despedida se hunde
en el vapor suelto de tus pupilas dilatadas.,
llanto que no separa la tumba del amor,
pues no muero, ni sufro,
solo es la ausencia del olvido.