LIZA TÉLLEZ es una poeta mexicana radicada en California. Su escritura transita entre la memoria ancestral y lo cotidiano, explorando la identidad, el desarraigo, el amor y lenguaje como territorio propio. Comparte su obra en Instagram como @laizaasthoughtsdump
“De raíces soy”
Y así me formé
color barro,
mi piel que cubre los huesos
guarda memoria
de aquellos antepasados:
artesanos,
campesinos,
artistas,
sudando bajo
un sol mismo
con sueños lejanos
y dolor
de trabajo forzado.
mis ojos,
tornados de negro
huracanes sensibles
que sienten rencor
y amargura
del sabor
de una boca conocida.
y siglos atrás,
a mi cabello
alguien le enseñó
a guardar secretos
por eso agarró forma de “s”
y con cierta ternura, murmura
que guarde silencio.
mi tatarabuelo se quemó las manos,
por ahí me contaron;
tanto le dolió
que yo cargo la cicatriz muy por dentro
junto con los puntos negros
que permanecen en mi cuerpo —
son besos,
me afirmaron una vez
pero a mí
me gusta pensar
que son
lágrimas
de artesanos,
campesinos,
artistas,
que se fueron
sin mis abrazos.
Y así,
toda yo me formé
de gotas de
lluvia,
manos quemadas,
de un barro dejado
y memorias
de aquellos
antepasados.
Piel de barro
¿Y cómo no esperaban
que les saliera una poeta,
si de las raíces vengo
y a ellas voy,
si de la tierra del cacao
y del café soy?
plantada cerca de un río
me contó sus injusticias.
que las escribiera,
me habló
así hice:
como la lluvia, lloré;
como maíz,
me transformé
y me encuentro yo,
con ojos,
molidos de café
una voz
inquebrantable
con raíces más grandes
que el cielo
y piel,
mantequilla de cacao
gritando mi ser,
haciéndome oír
con tildes y
que sé yo.
De ellas vengo
no me detengan,
a ellas voy.
Flores tostadas
Y cuando muera
pónganme en un tren
que obligada me vi
a dejar mi tierra
uno que vaya a mi país
que la necesidad
habló primero
Tierra que va,
tierra que viene,
arrúllame,
que por mí
ya vienen
llévenme ahí
donde crecen
flores tostadas
besadas por el sol
y donde quemadas
mi ancestro tuvo
las palmas
y cuando muera
lean mis escritos
imprentas
de malpronunciados
Tierra que va,
tierra que viene,
arrúllame,
que por mí
ya vienen.
recuerden que
de polvo de cacao fui
me formé y nací
me alimenté de coraje
y mastiqué fuerza
no me detengas
que de raíces soy
y a ellas voy
Tierra que va,
tierra que viene,
arrúllame,
que por mí
ya vienen.