143. Año 10: RAFA GOLI | Embriagarme

RAFA GOLI (Rafael Gómez Olivier) es escritor, poeta y estratega. Cree en el poder de narrar lo que nos construye y también lo que nos rompe. Autor del libro Heroína de Dios y fundador de la marca @writer3am, ha llevado su poesía a medios, redes y escenarios en México, Colombia y Chile. Para él, escribir es un acto de sinceridad profunda: “No todo lo feliz merece poema; también lo roto merece ser contado con belleza”.

 

 

EMBRIAGARME

 

Porque me embriaga el sol cuando deslumbra,

el aire cuando corre fuerte y se vuelve viento,

amo marearme con la emoción que dan tres cafés,

ahogarme con la carcajada que no estaba presupuestada,

lo que sucede antes de que la inspiración llegue de la nada,

cuando me tira el dolor que me fintó y llegó por la izquierda,

precipitar lo que aún no es y quizás se irá,

aunque hoy aun no tome mi mano derecha.

¿Embriagarme?

Porque me embriaga correr en medio de una barranca

con sombras que nunca me rebasan y sueños que van delante,

porque me embriagan los tenis gastados resistiendo los pasos

que les piden estos pies que no les importa la edad de ambos,

porque me embriaga sentir sudor nuevo en esta camiseta vieja

midiendo lo que me he alejado hoy de la locura.

Me embriago porque observo la playa y piso la arena, aunque

esté más cerca del pavimento, porque recuerdo el beso de cada

viaje, el cielo lleno de paz por una ventanilla,

yo lleno de angustia del otro lado mientras el miedo me mira

y aterrizar donde te espera quien no esperabas ni dolía.

Cuando me embriago bebo sin control

de la noche ignorando a su estúpida luna,

respiro luces de ciudad y humo que quema los pulmones,

me entristece cuando me amanece donde no debía,

me emociono cuando tengo un buen día

Para mí embriagarme es ella ajustándose la falda

y lograr ver sus piernas mientras me platica su vida,

es ella sonriéndome con pena cuando hacemos el amor

y yo no fui el que logró convencerla ni serví ese tequila.

Hablo de embriagarme cuando la boca está seca

por decir lo que siento, por ser un idiota,

por aceptarlo a veces a destiempo.

Mi puño apretando la única chamarra,

las botas viejas pisando otras banquetas con hoyos,

y las ganas sin saber a dónde nos llevan,

pero avanzando e ignorando lo que les encargaron

puesto en los hombros.

¿Qué porque hablo de embriagarme?

porque disfruto hacerlo antes de servirme

el primer trago de whisky.

 

 

UNO EN LA CAJETILLA

 

Idiota es creer que sólo se vuela con alas,

que sólo se ama con el corazón,

que los sueños son eso,

que el amor llega una vez,

que el mundo no cambia,

que las personas son para siempre,

que el cerebro sólo piensa,

que sólo somos de la tierra,

que vivimos años cuando morimos a diario.

Idiota es creer que coquetear es suficiente,

que siempre te ajustara lo del armario,

que siempre serás del mismo Barrio,

que alguien te piensa no tratando de olvidarte a diario.

Idiota es cambiar el trago de siempre,

enamorarte del mismo camino,

olvidar que todo es finito,

creer que no puede haber más amores, más amigos.

Idiota es sólo creerle al instinto,

siempre guiarte por lo que ya está escrito,

esperar a la luna para tener pasión,

apresurarse al sol para dormir en otra habitación.

Idiota es este último cigarro

y aceptar que mi trago se terminó.

 

 

ALMA

 

Somos lo que queda luego de intentarlo y fallar,

somos todo lo que hacemos para dejar

de ser lo que somos,

somos con quien queremos estar,

somos a dónde queremos ir,

somos las ganas de no morir,

la sensación de vivir,

el vómito de existir.

Somos lo que nos quitaron y lo que arrancamos,

somos lo roto por donde se coló lo bueno,

somos la hipocresía de la felicidad,

la falta de talento,

somos los ideales y la realidad en desencuentro.

Somos la rutina buscando locura

y la locura buscando ayuda ,

somos el último almuerzo servido,

la última vez que abrimos una ventana,

él últimos juego en la calle destapados,

el último beso a un padre,

somos el último consejo que dio una madre.

Somos la prosa de los sueños,

el suspiro de los recuerdos

y la búsqueda de algunos nuevos.

Somos el amor de la vida de alguien que no ha llegado,

somos los que llegan a tiempo al fracaso.

 

 

 

 

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