ALAN GALLEGOS. Debido al temor y a la mala costumbre de quedarse callado, la poesía para Alan Gallegos ha sido un refugio que lo ha acompañado estos últimos tres años en donde trata temas como la muerte, amor y familia.
TE BUSCO
de repente todo desvanece,
la tierra seca,
los jarrones vestidos en hierba
y nadie oye a los perros ladrar,
el viento no frena
entre tus dedos
ni tampoco se lasa
con el olor de tu pelo,
el agua se vuelve sebo,
la manguera en un sin fin
de vago impedimento,
te busco, describo, pienso,
te busco, te pierdo,
¿dónde estás, abuela?
¿dónde estás?
NUNCA
pasos frívolos por la ciudad,
la luz del semáforo me sostiene
sobre la línea seca amarilla
y nunca atrás como autoridad.
la voz de nunca interpuesta,
luces verdes parpadeantes,
mi tercer paso se detiene,
ya no serás como antes
me dice.
la voz de nunca prevalece,
ejerce resistencia en mis labios
llegando sin previa visita,
y nadie se está dando cuenta
me dice.
EDIFICIO
sobre el edificio infinito, cegado,
se perdieron las sombras
que alguna vez marcaste
sobre el tapete,
tu silencio abordó mi pasado,
lo volvió tenue,
grisáceo
pero no como el cielo,
como lágrimas que escondieron
aquellos labios
que no fueron sinceros.
entre relatos mi cuerpo,
recordando la luz de tu voz
nunca dejó de pedir
que vuelva y me aferre a ti.
y si algún día te pronuncias, amor,
voy a rogar por un cielo eterno
que celebre con nubes y astros
porque somos amores nuestros
como el brillo en los océanos.
que el azul se vuelva verde
para hacernos florecer
en un campo con manantial
lleno de lirios y clavel.
Ver bases completas.