VIGGÒ (Perú, Lima. 2006) Artista visual, investigador y poeta. Su obra se sitúa en una observación íntima de la naturaleza, de las relaciones entre cuerpo y memoria que principalmente aborda mediante su experiencia personal. Los procesos de transformación orgánica, los sentimientos acumulados y la crudeza de las palabras articulan una poesía donde lo humano se diluye con lo vegetal, lo visceral con lo sensible y la contemplación con la autorreflexión constante. Entre lo íntimo y lo orgánico, su escritura busca disolver las fronteras entre quien observa y aquello que es observado. Cuenta de Instagram: @viggo__0
Mal idiota
Tanto mal que un horrible y las personas se adelantan
Hacerme daño, clavarme su navaja por la espalda
Mucho mal que peor me siento
Escombro traicionero
Intestino mío destroza
Quítame las palabras de la boca
Amárrate a un enjambre
De encanto que tanto miente, nada siente,
no conmigo
Y se calla al poder no mirarme a la cara
Sus ojos escapan del alma mía que tanto quiere
Arráncame las lágrimas, corazón
Bandeja de plata
Nada vale mi palabra
Llena de daño la persona que sí lo ama
Pero él no a ella, yo contigo
Mujer inútil
Hombre desconvencido
Género no fluido porque nadie me mira
Caigo sobre rodillas que no son mías
Porque ni hombre, ni mujer,
no persona
Apuñala de una vez mi espalda
Desmerita mi trabajo
Agua inmunda llena de inmundicia
Métete barro a la boca,
pero bésame el cuello
Marcóse el intestino grueso
Desaflojado
Le falta empatía, señor mío
así como el tamaño a con su vientre.
Báñate, hijo
Luego escúpele a tu madre
Porque yo no la quiero
Porque no soporto
No soporto el simple hecho que a mi amigo me lo cojo
Follo
Amplio y duro
Así me quita la depresión mía
Toallita húmeda
Poco uso
Vacía
Cara limpia.
Tocar madera
Y tal vez fui la fuerza que lo sacó de su planeta
Al aire que acostumbraba el ecosistema suyo
Forestal
Lleno de inseguridad
Sentimentalismo
De pasión pura
En la choza del ermitaño se oyen ruidos inusuales
Que no de madera, pozo lleno de agua
Dendrobátido engatusado por los montes del apu
Pobre ermitaño, Yakumama
Fertilidad impura
Le saca de sus planes orbitales
A aquel príncipe chico
Zorro tierno
Aroma de molle serrano
Mojado cual lluvia
Oh, sauce llorón
Que no expresas sentimiento alguno
Tus gotas caen sobre los labios míos
Mojados por la labia tuya
Tú, que a los apus les clavas tus injurias
Que al agua poco amada luego la botas
Yakumama te amamante hasta que al planeta tuyo vuelvas
Y tu locura inexistente
Salga del cuerpo mío ahondado
De caricias, respiración tuya
Pobre
Pobre maltrecho
Sauce tierno, ahora soy yo el que lloro
Porque el ermitaño tuyo ya crecido
De duda alguna, ya no acude a mis besos
Y tus ojos ya no brillan
Cuando la sonrisa mía exclama
Oh, wisteria querida
Agua ardiente entrañable
El balance te hace sentir estable,
aún así me inmiscuyes en el control tuyo
Y aún así me quedo
Con el poco amor tuyo que nunca tuve.
Eutrofización
Mezcla aglutinada de carácter sensible
sentimientos fluctuosos me confunden
Entre mal y razón, yo me nublo
Entre bien y deseo, no espero nada
Voy jugando con las palabras,
ahora te miro
Mirada linda la mía exclaman amantes desconocidos
Camino solo por aquel puerto
Lleno de piedras,
una arena que se esconde
Mis ojos decorosos deciden cerrarse
Tu mano en mi cintura, siento de vuelta al océano
Cual sirena así te busco
Busco tu ola
Busco, busco y dejo
Llegóse la noche, desaparezco
Aún en distancia, no lo olvido.
Invisible llena de ternura
Nubla en caricias que no conozco
Olores salados dilatan mi encanto
Océano de roces no tan puros,
más cristalinos que alma mía
Pobre divina
Eutrofización embelesa el deseo
De tu mano tocando mi pecho
Es tarde, aún decido no dormir contigo
Me ahoga,
así me encanta
Cual cuerpo de agua fluyo
Por encima,
Dentro tuyo
Me confundo, casualmente lo marco
Siendo no mío, solo esta noche
Luna que me lleva hacia la mañana llena
No dormimos nada
Sirena embelesada
Cuyo olor no de coito, aún así que a mi piel él huele
El cuello me duele
Mas completa la floración mía
tan salina
Cuerpo de agua dulce,
en las montañas te espero.
Mientras microorganismos de permafrost me deshielo,
y tu barca parte ante destino, por siempre, no cierto.