ANNE BAROUSSE nació en 1964 en Grenoble. Vivió en Argentina de 1970 a 1975. Profesora titulada de español, trabajó 22 años fuera de Francia (12 años en el continente africano,Togo y Senegal). Actualmente reside en Tournon-sur-Rhône (Francia) Anne escribe en francés y en español. Publicó 4 poemarios (Ediciones independientes) en Francia 2020- 2026. Traduce y colabora con varias revistas en Francia y en latinoamérica (Camalote/ Argentina/ Carruaje de Pájaros México). Participa en talleres con Diana Bellessi. Su escritura es visual, barroca, melancólica o efervescente, una sinestesia de sensaciones y emociones. Como los pintores le gusta trabajar con los colores, el tiempo, el paisaje, la pérdida, el asombro, la luz, la alegría, el desgaste o la añoranza.
Encuentros
Con los encuentros,
bailan nuestros pasos
sobre las losas,
él uno hacia el otro.
¿Cuántas veces soñamos este segundo?
En el umbral
añorábamos tu retorno,
la verticalidad de tu cuerpo
nuestros brazos enlazándolo como un baile,
tus manos cálidas,
el olor reconocible,
la señal de tu mirada empañada por el lapso
de los años.
¿Dónde estabas?
Qué largo el tiempo aquél,
la espera horizontal.
Acaso recuerdes
la primavera
en la que se entrecruzaban nuestras risas,
pasábamos un peine de cristal
en la cabellera del tiempo.
Nada borra el recital de las caricias.
Entre nuestros dedos pálidos
se desliza la incandescencia de las palabras,
si no la regamos con los recuerdos
se nos muere la vida.
Sin embargo no sabemos dónde dejar
aquella distancia cósmica
que el tiempo cavó.
Gota
El día gotea,
hay algo que se inclina en nosotros,
como una letra mínima
que dibuja el pincel,
la gota es un lenguaje
de tinta transparente,
resbala en el cristal.
Luego baja, cae, abunda
deja un rastro de plata
ínfima en el pecho.
Fuera se vuelve lluvia
una línea, un hilo
que arrastra el tiempo y su barcaza.
Pensábamos todavía estar de pie,
solo flotamos a la deriva,
en nosotros ya todo se encorva.
Instantes
El aire es denso,
en una alfombra de páginas
esparzo sílabas frágiles
La vida hace una reverencia de pájaro
frente otras ventanas destripadas.
Trazo la circunferencia de las frases
como por ejemplo:
el árbol que aflora bajo los postigos violetas de mi habitación
entra y me enlaza
Las nubes hacen pasos de serpiente en el cielo.
Me inclino sobre el sortilegio de las cerezas rojas
en la mesa,
aquella infancia de la existencia que vuelve cada año.
Casi olvido el aire quemando
la masacre tan cerca.
Las palabras heridas se adentran en el instante
agitan un abanico de penas,
ínfimas parcelas de valor
para cantar nanas que lleno de rosas.
Voy bordando el poema insospechable