163. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Ago. 2026 | ANNE BAROUSSE – Encuentros

ANNE BAROUSSE nació en 1964 en Grenoble. Vivió en Argentina de 1970 a 1975. Profesora titulada de español, trabajó 22 años fuera de Francia (12 años en el continente africano,Togo y Senegal). Actualmente reside en Tournon-sur-Rhône (Francia) Anne escribe en  francés y en español. Publicó 4 poemarios (Ediciones independientes) en Francia 2020- 2026. Traduce y colabora con varias revistas en Francia y en latinoamérica (Camalote/ Argentina/ Carruaje de Pájaros México). Participa en talleres con Diana Bellessi. Su escritura es visual, barroca, melancólica o efervescente, una sinestesia de sensaciones y emociones. Como los pintores le gusta trabajar con los colores, el tiempo, el paisaje, la pérdida, el asombro, la luz, la alegría, el desgaste o la añoranza.

 

 

 

 

Encuentros

 

Con los encuentros,

bailan nuestros pasos

sobre las losas,

él uno hacia el otro.

¿Cuántas veces soñamos este segundo?

En el umbral

añorábamos tu retorno,

la verticalidad de tu cuerpo

nuestros brazos enlazándolo como un baile,

tus manos cálidas,

el olor reconocible,

la señal de tu mirada empañada por el lapso

de los años.

¿Dónde estabas?

Qué largo el tiempo aquél,

la espera horizontal.

Acaso recuerdes

la primavera

en la que se entrecruzaban nuestras risas,

pasábamos un peine de cristal

en la cabellera del tiempo.

Nada borra el recital de las caricias.

 

Entre nuestros dedos pálidos

se desliza la incandescencia de las palabras,

si no la regamos con los recuerdos

se nos muere la vida.

Sin embargo no sabemos dónde dejar

aquella distancia cósmica

que el tiempo cavó.

 

 

 

Gota

 

El día gotea,

hay algo que se inclina en nosotros,

como una letra mínima

que dibuja el pincel,

la gota es un lenguaje

de tinta transparente,

resbala en el cristal.

Luego baja, cae, abunda

deja un rastro de plata

ínfima en el pecho.

Fuera se vuelve lluvia

una línea, un hilo

que arrastra el tiempo y su barcaza.

Pensábamos todavía estar de pie,

solo flotamos a la deriva,

en nosotros ya todo se encorva.

 

 

Instantes

 

El aire es denso,

en una alfombra de páginas

esparzo sílabas frágiles

La vida  hace una reverencia de pájaro

frente otras ventanas destripadas.

Trazo la circunferencia de las frases

como por ejemplo:

el árbol que aflora bajo los postigos violetas de mi habitación

entra y me enlaza

Las nubes hacen pasos de serpiente en el cielo.

Me inclino sobre el sortilegio de las cerezas rojas

en la mesa,

aquella infancia de la existencia que vuelve cada año.

Casi olvido el aire quemando

la masacre tan cerca.

Las palabras heridas se adentran en el instante

agitan un abanico de penas,

ínfimas parcelas  de valor

para cantar nanas que lleno de rosas.

Voy bordando el poema insospechable

 

 

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