179. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Sept. 2026 | JULIÁN SANTA CRUZ VENEGAS – Agradezco esa vida que ya no existe

JULIÁN SANTA CRUZ VENEGAS (Hermosillo, México, 1995) es médico, docente universitario, investigador y escritor. Cree que siempre es necesario volver a las bases y que, en las suyas, aquello que hace por pasión adquiere sentido al hacerlo con amor; de ahí nace una parte esencial de su identidad. Su poesía aborda el amor, la pérdida, la memoria, el deseo y las vidas que permanecen en nosotros después de haber cambiado. Instagram: @julianscv.

 

 

Mi amor egoísta

 

Siempre vuelvo a ti,

pero no puedo pedirte permanencia.

No es justo.

Ven a mí sin ataduras.

Ven a mí egoístamente.

Despréndete de todo.

Me preguntas,

¿Por qué con todos sí, pero conmigo no?

Porque contigo no puedo ser egoísta.

No puedo encontrar un final.

No puedo encontrar una ruptura.

No puedo abrazarte a mi tristeza.

No puedo robarte de tu camino.

Lo siento hasta los huesos.

Deseo que lo absurdo llegue hasta mi juicio

y me permita ser egoísta,

aunque sea una vez,

para poder estar juntos.

 

 

Dime qué hago

 

Dime qué hago.

Quisiera que sintieras

lo que siento.

 

Sabes que soy tuyo.

Apodérate de mí.

Ya no me crees.

¿Cómo puedo quedarme

con mi grito?

 

Es un silencio

apoderándose en esta habitación.

 

Por favor ya no me obligues

a quedarme en silencio

ante el mundo.

 

Dime qué hago.

 

¿Tengo que morir

para querer la vida

que siempre he deseado?

 

¿Tengo que decidir

quedarme en la jaula

que yo mismo he creado?

 

 

Agradezco esa vida que ya no existe

 

Somos nada,

pero seremos para siempre.

 

No busco atarlo a este plano terrenal.

Pienso llevarlo conmigo

hasta el fin de mi existencia.

 

La llamaré cuando me sienta egoísta de nuevo,

para volver a sentir las miradas

y disimular la mía,

escondiéndola en todas las esquinas donde fui valorado

pero donde también fui avergonzado.

 

Porque es adictivo el bucle de ser querido,

hasta que tú eres quien ve a esa vida de espaldas al irse.

 

No te rebajaría a una persona,

porque fuiste una vida.

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