180. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Sept. 2026 | LINA MARÍA PERDOMO GÓMEZ – Mirada rota

LINA MARÍA PERDOMO GÓMEZ. Nacida en Bogotá, Colombia, en 1996, residente en Londres actualmente. Poeta autodidacta . Su poesía, de carácter lírico y en verso libre, explora el amor, el desamor, la identidad, la soledad, las relaciones humanas y los procesos de transformación a través de la experiencia de la adultez.

 

 

 

Mirada rota.

 

He estado bañándome

en los vidrios rotos

de los últimos días.

Astillas que hacen parte

de un recuerdo fundido en el dolor.

 

Has vuelto por un momento,

tus miradas nuevamente

entran en juego.

Tu cuerpo, cerquita mio,

hace que mi respiración se corte

y que cada suspiro tenga tu nombre.

 

Me detengo, pienso y siento.

 

Pensamientos fugaces

montando un show

dónde estamos juntos,

donde expulso mis deseos salvajes

en las curvas de tu cuerpo.

 

Pensamientos que me piden a gritos

hacerte el amor en la cima de tu soledad.

Amarte con locura,

con sabor a noches intensas

y sabanas mojadas,

amarte con ojos en medio

de las luces del escenario

amarte con sabor al humo naranja

que sueltas de tu boca.

 

Pensamientos que dibujan

como te muerdes por dentro

el labio cuando te estoy hablando.

 

Me detengo, y siento.

Traigo de vuelta la oscuridad

de cuando te fuiste.

De cuando dejaste que los ruidos de afuera

opacaran los susurros de nuestra intimidad.

 

Esta nueva versión mía

ya no puede volver a ese lugar.

No le pertenece.

El juego de palabras con

la que la conquistaste

ya no tiene el efecto de querer quedarse.

Juego con el recuerdo

pero no permito que pintes

amores rotos sobre el

vidrio sucio de mi cuerpo.

 

Nunca más.

 

 

 

Sirena.

 

El sabor de esta noche de verano

con olor a sudor

marca el viaje en el que me he sumergido

los últimos meses.

 

La aventura dibujada por el labial cereza

y el perfume con olor a playa

que he dejado en otras ropas,

marcan el camino que es

finalmente poder permitirme

que los peces de afuera

naden alrededor mío

siendo una sirena,

que hagan lo que quieran

y que así como llegan,

tomen el rumbo contrario.

 

No te aferres a una idea

provocada por tu cabeza.

No te mientas cuando

ya los caminos no van

en la misma dirección.

Disfruta el tiempo y el caos de este mundo

que es tan insoportable como adictivo.

 

Vivir en incertidumbre

Vivir en contradicción

Vivir en plenitud

Vivir en el sonido de

las calles convertidas en canción.

 

Hoy no le temo a nada

más que dejar que las voces de afuera

y el ruido de la superficialidad

callen mi autenticidad.

 

Porque nunca fui más auténtica

que cuando pude ser lo que

siempre soñé de mí misma.

 

 

 

 

La misma moneda.

 

Que injusto es el amor cuando

uno está dispuesto a darte el mundo entero

y otro no te ofrece ni una noche.

 

Que injusto es el corazón

cuando siente tanto

y no recibe nada a cambio.

 

Que injusta es la razón

cuando te convence

que el lugar es ahí.

 

Que injusto es el cuerpo

cuando reacciona al toque más mínimo

de quién no quiere darte

lo que necesitas.

 

Que injustas son las noches sin dormir.

Pensando en alguien que no puedes descubrir.

 

Que injusta la almohada

que aún desea ese cuerpo

Que injustas las palabras

para quien debes rechazar.

 

Que injusta la verdad cruda del corazón.

Que injusta la realidad de romperle la ilusión a uno

y romperte a ti misma por el otro.

 

Que injustos son los sueños

que te hieren y te entierran

en frustraciones.

 

Que injusto y santo el día

en que te diste cuenta que

nunca fuiste especial.

 

Que injusto y necesario el día

en que te elegiste y saliste.

 

Que injusto es el amor cuando no es correspondido.

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