190. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Sept. 2026 | JAVIER ALBELLANES – Cabalgata sobre un garabato

JAVIER ALBELLANES (Chiapas, México, 2009) es estudiante de nivel medio superior y poeta en tiempo libre. Su trabajo explora las posibilidades del lenguaje, la destrucción y el tiempo como espacios de creación. Ha participado en la Antología 2025 del Colegio de Bachilleres de Chiapas y obtuvo el primer lugar estatal en el Concurso de Jóvenes Escritores 2025, en la modalidad de poesía. Instagram: @javier_albellanes.

 

 

RESUCITAR TRAS EL INFIERNO SEMÁNTICO

 

«Las palabras nacen y mueren, como los hombres.»

— Octavio Paz, El arco y la lira

 

El ave se busca en el sótano

del fuego semántico,

pues no queda más que la ceniza

y la palabra en el infierno,

de cuya boca salen los fénix que me cantan

al oído la letra del silencio,

la de los no resucitados.

 

Todo en mi es un abismo,

como un estandarte de fuego

para quemar la jaula de las aves que se hacen polvo

en la lengua de los silenciados.

 

En el lenguaje de los sordos.

 

 

 

CABALGATA SOBRE UN GARABATO

 

Y estamos aquí parados en la acera, esperando,

para ir cabalgando por detrás de unos pasos…

 

Al lomo del caballo y a los pies del camino

se

derraman

entre las manos

todas las voces,

cabalgatas, pecados repentinos,

todo aquello que se puede

“sostener”

por sí mismo en la palabra garabato.

De su imagen salen letras

que se enredan en las crines,

y se dejan crecer en su sonido,

capaz de hacer que el mundo

siga en marcha en una acera

que pronuncia otro vocablo, el del olvido.

Un anti-galope, un algo que

“recordamos”

en cada relincho, en cada paso,

en cada vereda que cree haber encontrado

una versión nueva del camino.

 

 

MAS ALLA DE LA VOZ

 

«Un poema no existe si no se oye, antes que su palabra, su silencio.»

— José Ángel Valente, Material memoria

 

Es decir que aquí en la curva del silencio

intacta se encuentra la voz que no se escucha,

la que solo sabe pronuncia fuego

para derretir la capa que me separa

de lo no pronunciado.

 

El único lenguaje de la arena

que no construye pirámides

si no algo más grande, algo que todavía

no sé cómo se construye.

El más allá

que se desborda

lentamente

como un reloj de arena

que apresura nuestros pasos

y deja de envolvernos con el cálido

abrazo de su lengua.

 

 

 

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