191. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Sept. 2026 | LUNA SOFÍA FLORES ARANDA – Aún aquí mamá

LUNA SOFÍA FLORES ARANDA (@lunafloresss) es una actriz peruana interesada en el teatro, las letras y el cine. Escribe a partir de lo cotidiano y de esas pequeñas cosas que por alguna razón, terminan adquiriendo demasiada importancia. Observa lo que suele pasar desapercibido y lo convierte en palabras. Encuentra en ellas una forma de convertir el sobrepensamiento en algo útil.

 

 

DISPONIBLE

 

me desvelo.

contemplo mi habitación

y me desvelo otra vez.

tengo miedo.

miedo de mí.

algo en la oscuridad

no deja de decírmelo.

porque siento que la vida

se me va.

¡disponible!,

¡disponible!,

ya me siento

disponible.

 

apoyo la mano

en el rostro.

respiro mal.

me rodea

un aire,

sofocante.

tal vez

porque la cama

está deshecha,

o mi escritorio

desordenado,

o no lo sé.

 

realmente

no lo sé.

y heme aquí,

entre cuatro paredes

que rodean mi alma,

son algo más.

hemos llegado

al final

de este experimento

“necesario”

y fracasado.

aún siento

el sabor

de mis lágrimas

derramadas en mi rostro.

tengo tanto miedo.

 

me tiro a la cama

otra vez.

cierro los ojos.

¿era necesario?

aún no lo sé.

necesito

ordenar mis ideas.

ya has llorado

demasiado.

 

quiero dormir,

imaginar otro escenario

que no sea

esta cama deprimente.

 

 

 

ANSIEDAD

 

volver a sentir

una vida sin ansiedad.

tomarte el tiempo

de mirarte en el espejo

y amarte.

dar ese abrazo

de domingo en la tarde,

y tomar ese café

de la mañana.

mirar los ojos de tu perro,

que mueve la cola

como si te viera

por primera vez.

 

despertar

de este trance inquietante

que tehace temblar mis venas,

que agita todo mi ser.

tanto que

no me siento.

estoy dormida.

 

te despierta el amor.

que despierta el vivir.

vivir cuando amas,

cuando amas lo que sea.

cuando amas abrir los ojos,

cuando amas quién eres,

y quién podrías llegar a ser.

 

algún día

abriré los ojos

y agradederé al recuerdo.

que a pesar de recordarme el dolor

 

 

AÚN AQUÍ MAMÁ

 

soy

una enorme herida.

soy

la soledad

absoluta.

y no me quiero

preguntar

por qué.

 

una convulsión

que pacifique mi herida,

un ciclón,

un tornado,

algo!

algo

que sustituya

esta ausencia.

esta ausencia

que soy

no se mueve.

todo intento

me apaga.

las palabras

ya no sirven,

solo repiten.

la voz

que me nombraba

se volvió filo,

y aprendí a callarme

para no sangrar más.

la rabia

está ahí.

y son los ojos

los que la hacen visible.

el eco

se concentra

y se queda.

no puedo gozar

de la vida.

no encuentro

interés

en ella.

a veces,

algunos pequeños consuelos:

una canción

que por minutos

me sostiene,

mi perro

haciéndose un espacio

a mi lado

en la cama.

y aún así,

cada vez que respiro

me siento culpable

de vivir.

tomo conciencia

de mi nulidad.

me pregunto

si vivo.

no sé

qué es

vivir.

la nada

me espera.

sinceramente.

no hay solución

para mí.

tengo esta sensación

horrenda

de fracaso,

como si hubiera perdido algo

que nunca entendí.

y sin embargo,

me digo:

tienes que estar,

tienes que seguir

intentando.

soy

una enorme herida.

y todavía

no quiero

preguntarme

por qué.

 

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