193. Año 10 | 1.ª Ed. Quincenal Sep. 2025 | ZURY SARAHÍ FLORES CERVANTES – Sin postal

Zury Sarahí Flores Cervantes es una estudiante mexicana nacida en Nuevo León en 2004. Actualmente realiza su servicio social en la carrera de Enfermería. Desde pequeña ha mostrado un gran interés por la lectura y, desde hace seis años, también por la escritura. Ha participado en distintas campañas de educación a la salud. Con este nuevo paso, busca compartir el tacto tan íntimo que ha tenido con lo que difícilmente puede expresar.

 

EL RECUERDO DE UNA MEMORIA

Y entre tanto buscarlo, al fin lo había encontrado. Al pasar aquella puerta, pudo divisarlo sentado en aquel sofá, perdido entre páginas y letras, mientras ella se perdía en su mirada y en lo bella que aquella era debajo de ese rayo de luz que pasaba por el ventanal, robándose su atención.

Le encantaba verlo tan perdido y concentrado, tan ajeno; le parecía extraordinario cómo un libro podía ser su distracción, y no una mujer que no fuera ella.

Lo amaba, pues gracias a él conoció la música. Y no significa que antes no lo hiciera, sino que la hizo amarla tanto como él a ella. Le enseñó a encontrar el significado de la lectura, como el de la locura, pues su forma de amarla era única.

Ella sabía que para él era tan interesante como un libro, tan hermosa como la música, tan significativa como aquellos poemas que le dedicaba, tan única como sus caricias, tan bella como las madrugadas después de que la lluvia dejaba rastro de ella en las flores y el aire.

Pues había sido tan de él, que cada vez que lo recordaba, el alma dolía y la memoria era clara, aún después de otras vidas.

La marcó tanto que, en la actualidad, sigue buscando su mirada entre la gente, su calor en los libros y aquella risa en la música, con la esperanza de encontrarlo en esta vida.

 

SIN POSTAL

Si algún día me voy sin decirte nada, no me busques en la gente, ni en las miradas perdidas, porque yo no era eso.

Encuéntrame en los bocetos sin nombre, aquellos que no entiende la gente; en la pintura de años que no a todos les llama la atención; en el último rayo de sol, que es muy escaso e insignificante de las tardes; en algún teatro, en aquellas obras que duermen a todo mundo; en aquel museo de obras que tanto me llamó la atención; en alguna reseña, en un título de cualquier libro, en alguna frase tuya, en tus recuerdos, en cualquier garabato… en aquello que te aburría pero te gustaba de mí.

 

AROMA A CAFÉ

“Lugares que salvan” dicen aquellos que se encuentran después de meses… Yo me perdí, pero nunca lo supe hasta que lo encontré y se sintió como hogar y no fue un lugar

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