LEONARDO FERRERA es escritor y periodista de investigación en radio y televisión en México, especializado en el análisis de datos económicos, políticos y sociales. A lo largo de su trayectoria, ha recibido más de 40 premios y reconocimientos nacionales e internacionales. Su obra poética ha sido seleccionada en más de 30 convocatorias en México, España, Gran Bretaña, Argentina, Chile, Colombia y Perú, para su publicación en diversas antologías y revistas literarias. Instagram: leonardoferrera77
Maestros sin palabras
Cada criatura
encierra
una lección;
quien aprende
a observarla
descubre,
en su esencia,
un reflejo
de sí mismo.
Una hormiga
puede hablarnos
de la constancia;
en su andar
silencioso
nos sugiere
que ningún paso
es pequeño
cuando se camina
con propósito.
Una abeja
nos inspira
a comprender
la fuerza
de la comunidad;
en su labor
incansable
nos revela
que, cuando
el esfuerzo
individual se une
a un propósito
común,
nace la dulzura.
Un pájaro
nos invita
a la libertad;
en su vuelo
nos muestra
que elevarnos
no siempre
significa
alejarnos,
sino aprender
a contemplar
el misterio
del mundo
desde otra
perspectiva.
Un perro
nos habla
del valor
de la fidelidad;
con su manera
de estar
nos hace
comprender
que, a veces,
amar consiste
simplemente
en permanecer.
Un delfín
nos contagia
alegría;
con su sabiduría
nos hace sentir
que la profundidad
de la existencia
puede convivir
con el alborozo
de sus olas.
Una mariposa
nos inspira
a contemplar
la magia
de la transformación
y, al desplegar
sus alas,
nos recuerda
que los despertares
más hermosos
suelen gestarse
en el silencio
de aquello
que parece oscuro.
Quizá
los grandes libros
no sean los únicos
que guardan
sabiduría;
también
la encontramos
en la naturaleza,
en todo aquello
que camina,
vuela, nada
y se transforma,
mientras la vida
escribe ante
nuestros ojos
sus propias
enseñanzas.
Jardines interiores
El aliento
del bosque
recompone
los silencios
del corazón.
Abraza
un sabio
pino y deja
que su calma
fortalezca
tu espíritu.
El verdor
del mundo
restaura
los jardines
interiores.
Junto
al abedul,
imagina
que toda carga
abandona
tu interior.
En el abrazo
del viento
renace
la esperanza.
Que el cedro
te conduzca
al equilibrio
de tu ser.
La naturaleza
derrama su luz
sobre el santuario
del alma
De la tierra al cielo
Como el secreto
mineral que fecunda
la noble tierra
desde lo invisible,
que cada obra
y pensamiento
sean alimento
para la vida.
Como raíces
que, en silencio,
fecundan
el nacimiento
del tallo,
que así crezcan
nuestras ideas
y nuestro
esfuerzo diario.
Como el árbol
que, radiante,
se alza
en el bosque,
que así se eleven
nuestras acciones
y permanezca firme
nuestra voluntad.
Como la montaña
que sostiene,
en sus alturas,
el nacimiento
de los manantiales,
que así permanezca
sereno nuestro espíritu
ante el paso
de las tormentas.
Como la estrella
que, en medio
de la oscuridad,
brilla eternamente
en el firmamento,
que así resplandezcan
nuestro amor
y nuestra pasión,
como luz eterna
frente a los desafíos.