DESIREE JIMÉNEZ COLLIE es poeta y narradora dominicana. Ha publicado los poemarios Biografía del Silencio y El olvido tiene memoria. Ha participado en talleres literarios y forma parte del Catálogo de Escritores Dominicanos de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña. Su escritura explora la memoria, la identidad y la intimidad desde la extrañeza de lo cotidiano.
Otra puerta
Se abrió mi boca,
apareció un silencio nuevo
que no acaba nunca
de llegar.
Hay almas que
desaparecen
cuando aparece
la voz.
También dolores
que no tienen
nombre,
pero saben
dónde sentarse.
El mío eligió
una silla
junto a la ventana.
Durante meses
no dije nada.
Le dejaba agua.
Abría las cortinas.
A veces
hasta movía la silla
para barrer.
Una mañana
pronuncié tu nombre.
No ocurrió nada.
Eso pensé.
Después vi
que la silla
estaba vacía.
Me acerqué.
En el asiento
había quedado
la forma de alguien
que acababa
de levantarse.
No cualquier invasión—
Junio amaneció
creciendo.
Avanzó desde el principio
lentamente,
sin hacer ruido,
sin pedir permiso.
Como quien
está seguro
de que el sol
le pertenece.
Primero ocupó
los bordes.
La sombra breve
debajo de los árboles.
El olor de los mangos
todavía verdes.
La pereza
de ciertas horas.
Después fue tomando
otras cosas.
Las ventanas abiertas.
Los brazos.
La costumbre
de quedarse un poco más.
Y cuando quise darme cuenta
ya estaba en todas partes.
En la ropa tendida.
En los vasos de agua.
En el zumbido insistente
de las tardes.
Nadie lo vio llegar.
Esa fue siempre
su manera de vencer.
Ocupando despacio
el lugar de las cosas
hasta que terminamos
confundiéndolo
con nuestra propia vida.
Naranjas agrias
Yo lo olvidé.
O eso creí.
La casa siguió
en su sitio.
Los platos.
Las ventanas.
La fruta
madurando sobre la mesa.
Hasta que una mañana
partí una naranja.
Nadie me preparó
para el sabor
de las naranjas
agrias.
Tu ausencia
volvió primero
a mi boca.
Después
la memoria
se hizo cargo
del suelo.
Tuve que sentarme.
No porque te recordara.
Porque por un instante
supe exactamente
qué había olvidado.
Aunque no fuera verdad.