JORGE CANO FEBLES (Chetumal, 1989). Es escritor y politólogo mexicano. En 2023 fue becario Jóvenes Creadores (antes Fonca) en la categoría de Ensayo Creativo. Es coautor de Cartas a un joven diseñador (RRD, 2020) y autor de Sopa de huesos (RRD, 2022), Terciopelo negro (Editorial Gato Blanco, 2024) y Viejas y nuevas disertaciones sobre el poder de la Ciudad de México (Editorial Gato Blanco, 2025). Poemas suyos han sido publicados en diversos medios impresos y electrónicos de México, América Latina y España. Actualmente es estudiante del doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Virginia.
Instagram: @JorgeCanoFebles
X: @JorgeCanoFebles
Aunque todo esto recree el intento de destrucción de todos los significados sueltos
las mañanas sintéticas, & los resúmenes generativos…
& de jaula en jaula, lo que queda de mí…
& es que seco, & en crisis
por el frío
por el sobrenombre
& porque por menos los soles se vienen abajo
porque dispersión, reminiscencias
porque quema por dentro, el vacío técnico
por eso: la caminata en el bosque & el bosque sobre todo (aunque nada de esto sea anecdótico)
& la adicción a lo sutil
o la nostalgia por mundos interiores devastados, relegados
o por emociones viejas
intrínsecas
o por lo tenso, lo no obvio (& su firmamento)
o por estados mentales definitivos, inolvidables
o por caminatas
sonrisas
estructuras, edificaciones
& sentarme a comer, con calma, la sopa, el pan, el almuerzo
& toda esa intensidad inconexa
estábamos fuera de control? en perpetuo trance
aunque, ahora, solo nos sobren látigos & pastillas
solo métricas & precipicios
solo farsas, patronatos & persistentes succiones
& toOoOoOdas esas alucinaciones, toOoOoOda esa desesperación
en el arcoíris negro
sin sincronía
por eso:
solo por hoy seamos enérgicamente verídicos
& no dejemos que las empantanadas babas expandan su necedad
aquí, en este momento, solo por hoy
en lo que el silencio permanece
porque no me huele el cuerpo a aceite de coco
en las furiosas repúblicas de palabras
en mis sueños rotos
aquí, allá o en Ultratumba
algo escrito
por un hombre verídico
porque el odio de las brujas es descomunal
porque el odio de las brujas es expansivo
(& hasta acá escucho la tortuosa música de sus inquietos e infames intestinos…)
& porque hace demasiado frío; o porque siento frío hasta en los huesos; o porque casi no siento mis huesos; o porque siento, por primera vez, mis huesos, lo endeble de mis huesos
por eso: en lugar de producir, de redundar, mejor extender —de ahora en adelante— la nada, lo nulo, el hueco
porque todo, bien visto, no es sino una extensión del mismo vacío
del cruelísimo tiempo
de demás impredecibles tormentas
del perrísimo deseo
& de la predominancia de la palta
& porque yo soy un poeta
un poeta normal
(es decir: ni héroe ni insecto)
& porque pensar, ay, pensar, pensar…
pensar es romper las tablas
aunque se saboreen digerirme
arruinar (ya de una vez)
mi lenguaje
el lenguaje
& ya no quedan héroes?
solo tristes actores? ingobernables payasos
automáticos?
(sigo…)
& en toda esa producción de espumarajo
en toda esa magnitud de dichos
en todos esos bailes
de alguna extraña manera uno ya no encuentra ninguna aportación a la memoria colectiva
como si los árboles nacieran disecados
como si las estrellas viajaran carcomidas
como si los animales tuvieran los vientres repletos de insectos
como si los planetas & las estrellas viajaran con sus centros, asimismo, carcomidos, pútridos, corrompidos, bien pero bien repletos de insectos
& ese utilitarismo, & ese amor a los objetos, & esa sinrazón, & esa corrupción t-o-t-a-l de los sentidos
& es que es un perro de piedra
un perro hecho de ruinas
un empedrado perro día lleno de ruindad & epopeya
o sublimación??? caos???
todo tan pero tan lleno de fuego
es, entonces, una desgracia simétrica: un limbo que se replica
son más motores que se atrabancan
& el ritmo del aniquilamiento de la certidumbre crece, se excita
en más arena, más oro, más polvo de nada
& sus falsas escaleras & sus falsos techos
& las simpáticas picadas, chupadas, de sus hombrecitos
(& sus tristes ambiciones & sus huecas opiniones)
& la naturaleza del anfibio terror
& el momento en que todo esto se empieza a derretir
a comprimir
a deshebrar
totalmente
porque, en realidad, todo se trataba de vender en parcelas la extensión de mi mundo
interior
como perro caliente
como botella de detergente
como bodega bien pero bien llena de llantas
(& sigo…)
camino sobre el pasto cristalizado, veo las ramas desnudas de hojas
& el sistema de significados
todo infecto
rancio
fétido, cacarizo
& la ansiedad les tiraba los dientes, en verdad les deshacía los huesos
la ansiedad…
el señorío
fragmentándose por completo
(aunque
durante el verano —soy honesto— me preparé para los obstáculos
para los espinazos
para las muchas torturas
para las mordidas, & ahora me sienta —sin más— en el Delorean…)
porque
en remotos cielos
volaba mi desdichada alma
& todos los desafíos de mi alma
todas las respuestas que ha generado mi alma
todas las disrupciones, todos los errores
porque a ti, solo a ti, te amé con mi alma & las respuestas, errores & disrupciones que ha generado mi desdichada alma
por eso, necesito someter (ahora, en este momento) las estructuras al análisis
al balance final
así como las voluntades de los animales, los rayos de sol
las canciones
& toda esa infeliz industria
& son tantos infinitos lugares!!! son tantas experiencias que no viviré!!!
& ese será el último día que utilice las palabras
es irreparable fabricación de anarquía / lo que imagino
& una implosión de negligencias
múltiples e inmersivas
& lo digo porque, en algún momento, se sentía bonito…
& porque con solo una cerradita de ojito, caí redondito…
& porque vuela otro gran pañuelo apocalíptico, la mano azul, inédita de Dios
por eso
me da calma acostarme en mi cama a leer todo lo importante
porque desde ahí no escucho el cantar de las competitivas ratitititas
& puede que este equivocado
que esta esta impresión sea incorrecta
aunque todo esto recree el intento de destrucción de todos los significados sueltos