PAOLA CAMPOS Lima-Perú, julio de 1973. Comunicadora, escritora, poeta, productora audiovisual, guionista, docente y gestora cultural. Doce años en el rubro literario; su obra dedicada al amor y al rescate de los valores, es expuesta en novelas, poemas, crónicas, cuentos y relatos. Este año 2026 presentó Los Relatos de Emilia Zola, en mayo y próximamente en noviembre presentará la novela El Club de la Pollera. @escritora_paolacampos
LOCURA EN RE
Cómo no gritar tu nombre
Si cada poro de mi cuerpo te pertenece
Cada hebra de cabello pasó por tu tacto
Hasta mi respiración acompañaba el son de los latidos de tu corazón
El sabor embriagante de tu piel
Ese aroma que desnudaba mis sentidos
¡No hay lugar a la piedad!
Ven, arde conmigo
Grita mi nombre
Enrédate en mis rulos
¡La locura!
Cómo no gritar tu nombre
Si la herida lleva tu apellido
OBRA DE ARTE
Una tarde de otoño
Me paré frente al espejo
Escudriñé cada parte de mi cuerpo
Como si fuera una obra de arte
Líneas, volumen, áreas, equilibrio, proporción
Lo que observé por cincuenta y dos minutos
Fue virtuoso, magnífico
Vi amor en cada centímetro
Pasión en la mirada
Decisión en la actitud
Oro en los cabellos ensortijados
Una tarde de otoño
Me paré frente al espejo
Y charlé con el amor propio.
HOJAS LACRES DE OTOÑO
Me gustaría empezar de cero
Una magnífica mujer de acero
Puedo hacerlo, nadie me lo impide
Aunque sí, sería lo justo superficialmente,
pero para la memoria
Para las batallas ganadas,
todas esas veces que caí y logré levantarme
¡Fuerte, valiente, resiliente!
Olvidar o peor borrar esos galones de mi pecho
Y pretender que nunca tuve un pasado
Sería totalmente injusto para todos los involucrados
Porque no estuve sola,
Fuimos tres contra viento y marea
Me transformé en un acorazado
Protegiendo a mi carne, mi sangre, mi oxigeno
Blindando la vida que salió de mí.
Hoy que la soledad toca mi vida
Y las hojas lacres de otoño se acumulan frente a mi puerta
Tomo fuerzas del fuego
Me forjará nuevamente
No quiero olvidar, ¡No!
Pretendo evolucionar
La marea está quieta, esa calma es paz
Y aunque las llamas quemen mis entrañas
Y las escaramuzas hormonales me tengan harta
El silencio me presta su hombro
Y la soledad me susurra al oído
“Ama, sigue amando, es tu esencia, sé tú”
Fuego, agua, aire, tierra, evolución… ¡Yo!