Luciana E. Pérez (Buenos Aires, Argentina), es Profesora de Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado el libro Bolivia: el despertar de un pueblo explotado (Buenos Aires, Nuestra América, 2020). Y Sólo nos faltó arena (Buenos Aires, Caburé, 2025), su primer libro de poesía.
Sólo nos faltó arena
Para sentir
la sal en la lengua
y arder
entre los médanos.
Sólo nos faltó arena
para que el viento
no pronuncie en vano
nuestros nombres.
Y las gaviotas
alcen su vuelo.
Sólo nos faltó arena
para pintar los rubores
de un horizonte cotidiano.
Y esconder detrás
de las caracolas
la náusea del vértigo.
Sólo nos faltó arena
para nadar a contracorriente
en mar furibundo.
Y emigrar
de tu pasado latente
hacia aguas de
vírgenes cobaltos.
Sólo nos faltó arena
para palpar la humedad de las olas.
Y brotar
nuestros torsos desnudos
como algas en remanso.
Sólo me faltó arena
para no ahogarme,
en las profundidades,
de un arrecife
colmado de ausencias.
Rústico
De eucalipto leña
de leña humo, de humo
aroma.
La pava en el fuego
sostiene los años,
atada con alambre
resiste
Hay promesas
de polvo
acumuladas
en el galpón,
Juan también resiste
madera
reseca
sobrevive a la intemperie
Como la barba de José
cuando observa
con nostalgia
el río
alambre que resiste
solo a la intemperie
Como yunque oxidado
se resigna,
ante la corriente:
a veces baja,
otras, sube
y lo inunda todo.
Humus
La tierra, nuestra
crece con sus árboles
y muere en cada exilio.
No hay escondites
para quienes lastiman.
No hay ramas
para quienes vuelan.
En disputa
correr o transitar,
el sur, duele
aun cuando cosecha.
La tierra, es un don
que debe regarse,
y remover en sus estaciones.
Ella todo lo conserva,
su memoria se mide en inviernos.
Y su humedad
rociará
el humus
de nuestros restos.