229. Año 11 | 2.ª Ed. Quincenal Oct. 2026 | VERA JEREB – Construcción

VERA JEREB (Argentina, 1998) es escritora, tallerista de escritura y Lic. en Comunicación Social. Ha trabajado en colectivos de gestión cultural y de performance. Sus publicaciones más recientes, de 2026, son: El río insiste (Funga Editorial, Argentina), Bravas – colección de poesía latinoamericana (Espantapájaros Editorial, México) y Llévenme a la orilla (Fractura Ediciones, Argentina). @verajereb

 

 

 

 

Construcción

 

mi casa tiene forma de crisálida

tan frágil que desde la vereda

les vecines nos miran morir

 

baldosas carcomidas sostienen un palo

un palo sostiene una viga

una viga podrida sostiene un techo

un techo agujereado contiene

la tormenta

 

llueven escombros

el rincón donde dormía

parece cementerio

el derrumbe latente

te hace nómade

en tu propio cuarto

 

esta casa se alimenta

de nosotres

 

el foco del comedor

tiene un tic nervioso

par pa de a

como luces de antro

 

estamos sosteniendo una casa

plagada de heridas sin cuchillos culpables

 

abrimos

nuestras carnes

en plena cocina

con nuestra sangre

hacemos el tuco

de las pastas

que entristecen a mi madre

por haber tenido un padre de alimento despótico

¡QUIERO COMER FIDEOS!

 

con esta casa

 

aprendí a escuchar

el corazón por reventar

de los calefones

 

aprendí a actuar

en el patio chorizo

con telones de sábanas

 

mis hermanes y yo

teatralizamos los fines

sin saberlo

 

siempre fuimos una inocente comedia dramática

contenidosabrazadosasfixiados

por eso que nombramos hogar

hogar dulce hogar

 

aprendimos la paciencia

que exige lo roto

 

un lugar puede sentirse tuyo aunque nada tengas

 

en este caos

encuentro el sol haciéndose piel

aprendo a ser hermosa

enjoyo

mis huesos

y pego gemas de plástico por mi cuerpo

brillo

como los ojitos de mi perra

cuando llegó siendo

solo cabeza y costillas

 

familia de baldío

capaz de evocar

en el abandono

algo más que silencio yuyos y ratas

 

nadie nos regala nada

más bien regalamos

nosotres esta tragicomedia

de supervivencia

ajustando las máscaras

para enfrentar la tormenta

estamos sosteniendo una casa que nos pertenece solo

en nuestro imaginario de pobreza capaz

de inventar tierras donde crecer y morir

 

con el orgullo cínico

de que cuando nos vayamos

esta casa

se va

a suicidar

 

una certeza genealógica

capaz de destruir inclusive lo que ha amado

 

el sueño de la casita propia

 

mi papá tiene un tono especial para decirlo

pero no viejo

¡la esperanza se pierde con más fuerza

a medida que las generaciones avanzan!

los precios

no se

olvidan

 

la crisis y la utopía

son personajes de una

porno lésbica

se aman intensa

y artificialmente

 

mi mamá me confesó

quería llamarte utopía

 

bonita estrella partida

parió una verdad, no sé cuál

es más peligrosa

 

¿cuánto aguantarán los brazos

acostumbrados a la pérdida?

los años pasan pasan pasan

un insecto se va ovillando

para velar su propio sueño

 

mi casa tiene forma de crisálida

y nosotres adentro

morimos permanentemente

 

 

***

 

 

cada vez que hablo

con la marta

me aconseja

nena

abrí bien bien los ojos

que todo quede guardado ahí

así después me lo contás

sigo el consejo y

sin parpadear

la vida llega en ráfagas

alguien sopla

desde algún lado

mantengo la vista fija

al oeste

el fuego fluorescente

al este

la luna entre nubes

arriba mis manos sintiendo la noche

abajo

estos pies

grandes y flacos

que eran mi pálida vergüenza

y ahora sostienen tostados mi destino

 

 

 

 

***

 

aparece una lucia embarazada con el pelo largo y una panza gigantesca para su tamaño, ella aún no lo sabe pero ese bebé va a tener que nacer por cesárea aunque hizo meses de gimnasia pre parto, y es que esa cabezota que tiene de hija podría matarla en un parto natural, también aparece una santa rita rosada y florecida a fines de octubre del 98, aparece una pareja que se abraza

                                                       mirá en esta

ese de ahí es mi papá y esa es mi mamá y la que está entre brazos como una bebe alienígena deformada

esa soy yo

aparece una vera

Vera viene de verdadera

de verdad de veraz

a veces me gustaría

que venga

de venganza de valiente

de viva

y cuando me siento una mierda

me parece

que vera viene de voluda

voluda con v de vera

aparece una vera niña con el pelo largo trenzado como un río

con una sonrisa que me crece dulce mientras una sombra

solitaria me ilumina otras zonas del gesto

aparece un jardín donde quise aprender el lenguaje de los abejorros

y me hice amiga de una dama de noche que se abría

para mí

cuando se escondía el sol

apenas sabía escribir y

aparece un abuelo que venía a mi casa y escribíamos poemas en hojas dobladas

 

mientras más crezco

más cercana a la infancia me siento

como si la adolescencia fuese una especie de galpón

donde jugué a quebrarme

para después mirar hacia atrás

 

hoy nos acordábamos con mi vieja

cuando entré a una primaria donde nadie

quería ser mi amiga

y yo jamás me lo tomé personal

cada mediodía cuando me iba

saludaba a todes

muak muak muakkkk

mi mamá me recordó

que ella estaba triste puteando a todos mis compañeros

y que en ese momento le dije

tranqui ma, yo sé que van a ser mis amigos

ya se van a dar cuenta

 

hoy registré que al venir de una escuela

donde me había sentido valiosa

algo en mí

una cosa como de estrella fugaz

sabía que tarde o temprano iban a saber quién era yo

y me iban a querer

el problema era que no me conocían y así fue

a veces

sentirse valiosa en un lugar te da una fuerza ingenua

pero genuina

como un amuleto contra los males

todavía me sorprendo con mi corazón

y su entrega despiadada

a veces

me enoja tanta vulnerabilidad

vuelta cuerpo y otras por suerte

le agradezco porque desde siempre

ha sido mi forma de conocer este mundo

que sino parece color alquiler

 

este poema pertenece a Llévenme a la orilla (Fractura Ediciones,2026, Argentina)

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