246. Año 10 | 2.ª Ed. Quincenal Nov. 2025 | LIVIU APETROIE – Los sueños del océano

LIVIU APETROIE (Iassy, Rumania) Nacido en 1974. Estudio filosofía y el masterado en filosofía. Varios estudios y intercambios postuniversitarios en el campo de la cultura. Periodista cultural. Es un buen conocedor del español. Trabaja actualmente en el Museo Nacional de Literatura Rumana Iassy y tiene una vasta actividad como realizador de eventos literarios-culturales. Debuta como poeta el año 1999, en la revista Conversaciones literarias, de Yassy. Se ha hecho merecedor de innumerables premios, como el Gran Premio Municipal „Vasile Pogor” de la Ciudad de Iassy, para literatura, el año 2008, Premio „Grigore Vieru” 2025, Premio Nacional „Nicolae Labiș” 2025, Premio de la Union de Escritores de Rumania- filial de Iași 2025.. Libros publicados (poesia): Debutó con el volumen „Alegorias bajo papiro” (Edicion JUNIMEA, Iassy, 2000, que ha obtenido el Premio Nacional al Concurso nacional de debut „Mihai Eminescu” y el Premio de debut de la Union de Escritores de Republica Moldavia); „La geometria del desierto” (Edicion JUNIMEA, Iassy, 2002); „Espejo borroso” (Edicion Opera Magna, 2012, Iassy); „O NO” (Edicion JUNIMEA, 2024, Iassy); Presente con crítica literaria en numerosas revistas rumanas. Es miembro de la Union de Escritores Rumanos (2004). „Escribe una poesia muy grave y muy interiorizada. Probablemente sea la principal cualidad de estos poemas: un poema meditativo, un poema convertido a sí mismo que puede, si a veces, alimentarse de las lecturas filosóficas del autor, no creo que sea nunca filosófico. Esta internalización del discurso está asociado en Liviu Apetroaie con cierta tendencia a la simplicidad. En esta simplicidad, tiene algo de humano, algo profundamente humano…” Octavian Soviany  (escritor y critico rumano)

 

 

los sueños del océano

 

no me habían dicho que el océano

obedecía al principio absoluto

del flujo y del reflujo

 

dejé sobre la playa de corales

mi alma descansarse

junto a los ojos hipnóticos

de la mujer que encontré

al márgen de un bosque de lianas

 

entrando en las olas

flotando como un bote

sin remos y sin

principios ideáticos

(como los llaman los snobs)

 

con el ocaso

el océano entró en el bosque

y todo mi ser

entregado al descanso sobre la playa de corales

se marcharon para siempre

con los ojos hipnóticos

de la mujer – liana

siguiendo sin entender la ley

del flujo y del reflujo

 

 

confieso

 

si no hubiese sido la cabeza de esta noche

y los ojos de esta noche

la boca de esta noche

la ceja de esta noche

el grito y la sonrisa

el retrato del hombre callado

escuchando la convulsión

 

la tristeza escondida detrás de la puerta

callada sobre la medianoche

música dedicada en insomnios vetustos

 

escucho y me pongo nervioso

los huesos y los ángeles amarillentos

ni ahora no quieren liberarme del miedo

de aquel simple catafalco

en el que a su lado se llora

 

como si hubiere amado

la sinceridad

sello en confesión

 

 

el eclesiástico

 

a mi me corrieron entre los dedos

las palabras que pronunciaba Dios

cuando se aburría y creaba ángeles

o  cantaba en la oscuridad cánticos

 

todos los océanos pasaron por el embudo

de mis sentimientos deshojados

 

con los profetas ejercité en borracheras impetuosas

que las nombraba misterios

engañosos para los que cavaban hondo

la tierra en la búsqueda de las visiones finales

 

soy de los que vió el frío

en el medio del sol al ocaso del mundo

y la escala de fuego del juicio

 

por ello puedo deciros:

nada de lo que existe

no se halla en la soledad…

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *