SILVIA GARCÍA (Perú) es arte-educadora interdisciplinaria. Desarrolla labor educativa en escuelas, centros culturales, ONGs y hospitales. Ha trabajado con niños, adolescentes, mujeres en situación de vulnerabilidad y pacientes psiquiátricos. Publicó ilustración en el cuento “La niña que no podía hablar” (2023) y un artículo académico sobre teatro de objetos (2024). Participa en recitales poéticos en Lima. Instagram: @mi.mismisima
Lleno
El bus se detiene.
alguien sube,
se para en medio, al frente,
junto a la vida que nos conduce.
El aire se corta, tiemblo,
mis músculos se ponen tensos.
No sé si sacará un arma
o venderá caramelos.
El bus siempre va lleno,
aún sin pasajeros;
el bus va lleno
de miedo.
Quince de octubre
Mi ciudad: morada turrón,
chispeaba perlas caramelo;
ya no.
Un hongo invadió la miel,
y las perlas caramelo,
aún pegadas, indefensas,
se contagian
de un polvoriento sabor gris.
Las perlas persisten.
Entre la miel amarga
y su áspero sabor a morgue,
se cuela el olor a clavo, canela y fe
de quien espera el milagro de octubre.
Se olvida que a los milagros
también les meten balazos.
Por nosotros
María le pide al niño
que no se meta a la marcha,
pues la represión es grande,
desmedida, despiadada.
No van tras el delincuente,
sino tras quien lo señala.
“Hijito, ¿y si te matan?”
Lo mismo se pregunta
cada vez que para el bus.
“¿Llegaré vivo a la universidad?”
piensa él cada mañana.
“¿Volveré a ver a mi mamá?”
en el bus de vuelta a casa.
El niño abraza a María
y ella ruega
por nosotros.