Originario de la Ciudad de México y licenciado en Letras Inglesas por Masarykova Univerzita, Fernando Gepé ha publicado cuentos, ensayos y poemas en diferentes revistas literarias además de la novela Pan que Habla. Actualmente cursa la maestría en Chequia, escribe para un periódico local, administra el Cantón Poético en Instagram, y edita la revista Thus Spoke de Brno Arts Collective. Cuenta con presencia en Ig: @fernandogepe.
La luna
Lo siento, don caprichoso
la luna no se la puede llevar
así como la ve
de polvosa, vieja y voladora,
es desde hace mucho
de una niña enamorada
de un mentiroso de su escuela.
Las brujas
Dice mi mamá que le dijo mi abuela
que lo que se sueña
dice mucho de cuántos años tienes.
Que una, cuando está chimuela,
sueña con comer dulces de leche.
Que cuando una va a la escuela,
sueña con faltar a clase y sacar dieces.
Que cuando a una le duele la muela,
sueña con dolor si es que una duerme.
Y que cuando se está enamorada,
se sueña de día.
Y así se muerde la vida
en bocados de seis y doce meses,
hasta que una sueña que mastica
un dulce de leche que sabe raro.
Sueñas que se te cae un diente.
Dice que su abuela le dijo
que así saliva la muerte de huesos
y que por eso dicen las brujas
que a las viejas les faltan dientes.
La escala
Las ollas que se guardan dentro de otras
y las bolsas que alojan más bolsas;
las calabazas que ganan concursos;
las reglas, espadas y rayos láser
—para no hacer largo este punto—:
todo lo que cabe en este mundo
y lo que lo rebasa por poco
es grande o es chico,
y si es mucho de grande, es muy grandote;
y si deveras es pequeño, pequeñito.
Si no alcanzamos a medirlo
ni repartiéndose nos cabe;
si no se mete ni se abre
es suficientemente grandecito
y a la vez demasiado chicotote.
Me parecen muy dulces y bien escritos, son sencillos y me hicieron más hermoso el dia