K. DANIELA DÍAZ MURUAGA (La Karbex) (México) artista plástica y performer, es la creadora de Esotérico zine. Licenciada en Artes Plásticas por la UABC, su quehacer artístico deviene en la producción de AMO (arte matérico- objetual) . La artista además, no se ha olvidado de la palabra: ha auto-publicado 2 libros, 33 fanzines, un oráculo y un tarot; compartiendo en 4 mesas de diálogo y 8 conferencias individuales, en la UABC, IMAC, Ediciones Caradura, Aletosfera, Grafógrafo y festivales como Tiempo de literatura.
Capricho #3
Carrera de galgos y poesía sin doncellas,
porque el pudor ya no existe.
Busco un hombre con sabor a cuero y anemia.
Tengo incrustado en el sacro un placer inefable:
enamorarme de cuerpos raquíticos y escuetos,
de amores apenas respirables, casi anémicos.
Me atraen esos desabridos pseudo-intelectuales
mal adaptados que huelen a tabaco
y nunca están de humor
para hablar de sus profundos intereses filosóficos.
Amo su ternura flaca,
esas tetillas temblorosas de anticipación.
Enamorarlos es un deporte:
el capricho competitivo de salir con el más incomprendido.
Mi corazoncito chocomilero
solo quiere chuparles el bigotito.
Me gustan los hombres deprimidos
con suficiente currículum
como para besarte hasta el espíritu.
Los que te estrujan el intelecto con manos firmes.
Hombres feos que se visten con estilo,
hombres feministas,
hombres de cuello de tortuga
que piensan en Rosario Castellanos,
uno con la actitud plagiada de Bob Dylan,
algún poeta Beat.
Busco al más alternativo de todos,
para premiar su performance
dejándole macerarme hasta el tuétano.
Coleccionistas bohemios de mujeres,
hombres que ofrecen la pálida promesa
de un romance robado a alguna exnovia.
Misteriosos, caprichosos,
abstractos y llanos.
Capricho #6
La pijama que me puse hoy me hace ver tan bonita
que solo Dios y aquel que será mi marido podrán verme.
Consumirme a través de una pantalla sería sacrilegio.
¿Cuántas decisiones caben entre mis manos hábiles?
Por nueve días le di nueve saludos al sol;
aunque me temblaron los brazos,
entre mis piernas firmes hallé un trance empapado
que me devolvió el recuerdo de una vida más simple.
Le pedí al tarot una carta que me representara:
me dio el arcano del sol.
Una niña brillante.
Veía Barbie Cascanueces en la madrugada.
Me molestaron apenas los mosquitos.
¿Qué es lo que hemos hecho con la gracia de Dios?
Busco la rareza embruta,
la que tropieza consigo misma
y te mira confundida en su propio júbilo.
La rareza pura que el mundo llama raro
porque le es ajeno.
La extravagante que sobrevive entre sueños
y amanece con lagañas.
—Mándame un mocktail, ahorita no estoy bebiendo.—
—Rómpeme una nuez, me duelen los dedos.—
Es un capricho ser dos criaturas mitológicas a la vez,
ser artista apenas roza la humanidad en su persona.
Mis bonitos ojos, que se tragaron las dunas,
encuentran la belleza porque la reconocen.
Capricho #9
Disfrazada en una opulenta centella
importunaré a algún espectador osado.
En medio del estallar
encontraré la marea exacta
que me dirija a encallar.
No me conformo
con mitos,
ni con susurros inquietos,
ni con verdades inciertas.
Merezco la firmeza del abismo
que sortea tormentas.
Merezco la garganta del mercurio
pronunciando mi destino.
Merezco el útero de Shejiná
protegiendo mi nombre.
Soy la semilla que cayó en tierra seca
e invocó el primer diluvio.
Soy germen insensato
que, aun así, dio fruto.
Me alimentaré de estrellas
mientras aprendo la luz.
Voy a redactar los mitos perdidos
bajo el polvo del tragaluz.
Una noche tibia
apareció en mis sueños
una mano azul, gigantesca,
que acariciaba mi moño.
Tenía la calidez
de quien me extrae suavemente
de una cuenca
que no sabía que habitaba.
Y entonces
mi primer capricho
fue estar.