47. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal Mar. 2026 | CLAUDIA BEATRIZ LUCERO – Los dedos grises de las ramas

CLAUDIA BEATRIZ LUCERO nació el 6 de marzo de 1968 en Mercedes provincia de Buenos Aires, Argentina. Publicó: Un árbol nunca está solo, 2022; No puede haber un puma en mi mirada (fanzine), 2023; Eclipse contínuo (fanzine), 2023. Forma parte de las antologías  Hilos de 2023 y El lenguaje de los pájaros de 2026 (en imprenta);  todos los títulos publicados por Vuelo de Quimera. Ig.: cblasterion

 

 

1

 

no me hablo

 

en la pared

mi cara es un boceto en la humedad

me devuelve el espejo de los años

 

a tientas con mi cuerpo

me hundo en la noche

 

no me hablo

 

otra vez

barro mi cabeza debajo de la alfombra

 

 

2

 

los dedos grises de las ramas

elevan súplicas al cielo

los pájaros sobrevuelan la tarde

 

cierro los ojos

un instante

mientras paseo al perro

pienso

en lo que falta hacer

 

hay nidos rotos

después de la lluvia

pichones muertos en la vereda

 

una mujer en bicicleta

va

de un trabajo a otro

con el frío en los huesos

las zapatillas rotas

la ternura lejos

 

y yo

con la palabra tan inútil

 

 

3                                                                    

                                                                       Deseos

Como cuerpos hermosos de muertos sin vejez
encerrados, con lágrimas, en bellos mausoleos,
rosas a la cabeza, jazmines a sus pies—
así parece ser que se pasaron los deseos,
sin ser cumplidos nunca, sin apenas merecer
una noche de goce, ni su claro amanecer.

Constantino Cavafis

 

frío

la marea golpea la costa

que golpea mi sangre

frente al mar

una

y mi madre

una

y su madre

todas las mujeres que soy

 

¿mi madre conoció el mar?

 

la marea golpea

la costa

golpea mi sangre

¿podés ver a través de mis ojos?

cómo la marea golpea

mi sangre

la costa

donde estamos todas las mujeres que soy

devorada por las barbas de esta gigantesca ballena gris

la lluvia

cae

sobre el mar

y hay otra

hay una foto

dos      tres      cien cuadros

la misma

yo

mi madre

zoótropo infinito

mi madre en mí

mirando el mar

gira

falsamente un viejo rollo de película en su carrete

un chasquido

otro

y otro

 

llovizna de tiempo

en la sangre

que urge

se aquieta

cuadro por cuadro

y mi madre en mí

y la madre de mi madre en mí

y su madre

en mí

en la costa

frente al mar

con la marea golpeando mi sangre

 

¿podés ver este mar, madre?

¿ver a través de mis ojos?

 

cabeza de tiempo

vuelta al mar

certidumbre de los huesos

donde golpea

la lluvia

la costa

mi sangre

con el pelo de agua

las manos como animales

desenterrando caracoles

cuando la marea se va

 

¿podés ver este mar, madre?

 

cuando la marea vuelve

y vuelve

y vuelve

 

 

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