73. Año 11 | 2.ª Ed. Quincenal Abr. 2026 | LEONARDO FERRERA – Luz entre escombros

LEONARDO FERRERA- Escritor y periodista mexicano, especializado en investigación para radio y televisión, en análisis de datos económicos, políticos y sociales. Ha sido reconocido con más de 40 premios y distinciones nacionales e internacionales. Autor finalista en 16 concursos de poesía en México, España, Argentina, Chile y Colombia.

 

 

 

 

ARTEMISA

Hermana
de Apolo,
hija de Zeus,
como flecha
de fuego
rompiste
la madrugada
para cruzar
mares de sombra.

Sobre faros
del cielo,
con latido humano,
trazaste tu arco
luminoso
y te perdiste
en el infinito,
para sembrar
silencios fértiles
entre meteoros.

En tu espíritu
de carabela
celeste,
en la órbita
del asombro,
la Tierra
se volvió
suspiro azul,
mientras
el silencio
abrazaba
la ruta lunar.

Las distancias
se curvaron
en polvos
de galaxias,
uniendo
quimeras
en la estela
que dejamos
sobre el manto
nocturno.

Gracias,
cápsula
de sueños:
en el vacío
que navega
la noche,
cumpliste
tu destino
de luz.

Entre egoísmos
y luchas mundanas
de nuestro adolorido
planeta,
nos regalaste
libertad,
luz lunar,
fuerza,
amparo,

y la memoria
de que somos
polvo de estrellas
aprendiendo
a regresar
al infinito.

 

 

 

LUZ ENTRE ESCOMBROS

Donde el miedo respira
y el silencio se quiebra,
la poesía abre grietas
por donde se filtran
lúcidos amaneceres.

Cuando el mundo pesa
sobre los hombros,
cada verso abre una claridad;
un sorbo lento de calma
navegando tormentas
sin nombre.

Aunque afuera reine el desorden,
adentro algo resuena:
las odas florecen en reposo,
una voz antigua se levanta
y resiste.

El arte no promete sentido:
lo persigue en la penumbra.
No responde,
pero sostiene la llama
de la pregunta.

Aunque el mundo se apague,
el eco de las liras persiste:
nos recuerda que la luz
nunca estuvo afuera.

Era nuestra,
aprendiendo a arder
entre escombros
de humo y fuego.

Así, recogemos
fragmentos invisibles
y los volvemos latido,
color, balance…

En palabras que respiran
contra el opaco entorno,
como puerta hacia lo
divino.

 

 

EQUILIBRIO

 

A veces somos soplo

oculto en cenizas,

que resolla bajo escombros,

para que sus delicados

bulbos vuelvan a florear.

 

Nos mudamos en daga

que rompe limites

entre mar y cielo,

para volver el brillante

reflejo de la luna

sobre el ríachuelo.

 

Vestimos neblina cálida,

oculta entre murmullos,

caricias y mimos,

para regenerar encinos,

cedros y pinos

en media tempestad.

 

Somos canto de jilguero

que armoniza el silencio

en alboradas escarlatas,

para iluminar esperanza

en crepúsculos opacos.

 

Nos transformamos en

brújula

que direcciona las vías

que conducen a la cita

de lo divino

en romancillos de laurel

 

 

 

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