89. Año 11 | 1.ª Ed. Quincenal May. 2026 | JAIME JIMÉNEZ VILLAR – Viento

JAIME JIMÉNEZ VILLAR. Nacido en Chile en 1979, Joshua J. Villar camina entre la imagen, el sonido y la palabra. Realizador documental, escucha las historias que laten en los márgenes y en lo cotidiano, allí donde la realidad revela su pulso más hondo. Escribe poesía como quien abre una ventana íntima: memoria, sensibilidad y silencio dialogando sin artificio. Narrar para acercar, crear para conmover, dejar en otros una huella leve pero persistente. Instagram: https://www.instagram.com/joshua.j.villar/

 

 

La Luna en tu piel

El tenue reflejo de la Luna menguante

reviste la gracia de tu total desnudez;
tu cuerpo se funde en un gris azulado

y tus curvas pretenciosas

se contornean exitadas

sobre el sofá donde te beso.

 

Recorro con tímidos labios

cada pliegue de tu carne,

sabiéndote efímera, sabiéndote esquiva;
quedándote para siempre

en la memoria de mis dedos

que tuvieron la dicha de tomarte y amarte.

 

 

 

Manto de Muerte

El cielo se está cayendo a pedazos,
y con él, ese rocío que nos baña al amanecer.
Y al despertarme junto a ti, y a tus labios

empapados del frío crepuscular,
mientras contemplamos el fin de los tiempos,
y los anillos de fuego se desprenden

sobre los cimientos de esta civilización;

tú y yo nos amamos, calentando nuestros cuerpos,

esperando a que la poderosa Diosa venga
y nos cubra con su manto de muerte.

 

 

 

Viento

 

La luna brilla en el cielo y

te apareces de frente, casualmente, a ciegas

porque ya no me ves; soy un fantasma inerte.

Soy un soplo; una brisa en tu cara.

 

Desde mi lengua, cae el rocío de la noche

y mojo tus labios de acero.
Cae la lluvia, que brota de mis ojos

y mojo todo tu cuerpo.

Gota por gota, mojo tu cuerpo.

Desde mis yemas de mi mano

intento acariciar a tu intocable piel,

en donde refleja la luna y su luz;

en tus vellos casi transparentes,

que, ahora, apenas se erizan al rozarte.

 

Pero no piensas en mi

no me piensas en la ráfaga que jugó con tu pelo

y estimuló tu entrepierna. No.

Ahora soy solo aire. Viento que se ha ido,
pero que volverá.

 

 

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