99. Año 11 | 2.ª Ed. Quincenal May. 2026 | ANTHONY NEFTALI VEJARANO AVILÉS – Aletheia

ANTHONY NEFTALI VEJARANO AVILÉS (Lima, 1990) es un poeta y creador multidisciplinario peruano. Su obra transita entre la poesía, la narrativa y la pintura, explorando la memoria, el cuerpo y la identidad desde una mirada íntima y visual. Ha participado en concursos de literatura y artes visuales, y fue artista invitado en la exposición La Cultura Afroperuana a través de nuestro sentir y color, organizada junto a la Mesa de Trabajo Afroperuana del Congreso de la República. Actualmente reside en Lima, Perú, y comparte parte de su proceso creativo en Instagram como @vejarano_00.

 

 

ALETHEIA

 

Me desahogo imaginando las sombras que anoche soñé, figuras torcidas que saben mi nombre, fragmentos de un ayer que juré que olvidé.

Me desahogo escribiendo estos versos, silencios de lágrimas que nunca lloré.

Al escribir, me lleno de calma, abriendo portales que una vez enterré.

Me desahogo en un libro abierto, buscando respuestas que en labios ajenos jamás encontré.

Y escribo, porque callar sería morir dos veces, guardando secretos que nunca conté.

Y quizá el desahogo no sea alivio, sino el modo en que el alma recuerda que jamás te olvidé.

 

ALMAS EN DELIRIO

 

Me he enamorado de tu ausencia, de la sombra que derrama mi imaginación,

¡de este contigo sin ti!

De esta manera de vivir, como si se hubiese caído la luna.

Me he enamorado también del silencio oscuro que embalsama los versos ya muertos de tu adiós, y del olvido que tanto te ha pensado.

Me he enamorado de esta soledad a tientas, que no siente la hora en que te has ido; de la cama despojada que me dejas, de los sueños despeinados y furtivos, de tus besos que danzan en mi boca, de la energía que dejas en mi cuarto, de la empolvada alfombra donde reposa ¡el sudor de lo vivido!

Me he enamorado también, como se enamoran las almas en delirio: con éxtasis y agonía, y de lo voluble que puedes ser en una noche.

Tal vez, de tanto pensarte, me he olvidado de ti. Tal vez deba olvidarte para recordar que me faltas.

Tal vez dos copas de vino no son suficientes para embriagar al amor. Tal vez no soy yo cuando estoy contigo, en la hora secreta de despojar tu alma.

Me he enamorado también de los átomos que se arremolinan al viento, que forman tu silueta en mi cama, y de lo desgastada que queda mi mente al inventarte.

Me he enamorado de ti, y de mí, de nosotros… y del olvido que tanto te ha pensado.

 

 

AMANTES DEL TIEMPO 

 

Fuimos dos sombras al pie del Edén, desnudos de culpa, de ley y de miedo; nos amamos antes del primer verbo cuando aún no existía el pecado ni el celo.

Fuimos carne en Sodoma, fuego en Gomorra, nos arrojaron piedras por amar sin normas.

Fuimos Isis buscando a Osiris en los mapas rotos del Nilo.
Fuimos Roma y su vino, cama y cuchillo,
amantes gladiadores
que morían por placer y no por castigo.

Nos encontramos entre escombros en Varsovia, con el hambre como testigo. Un beso furtivo, un susurro en el caos, mientras el mundo era un disparo frío.

Y ahora, cuando el amor es tan fácil como deslizar un dedo, cuando hay cuerpos sin alma y palabras sin peso…

Hoy se ama sin amor, se huye sin guerra, se besa sin fuego y se olvida en una historia de Instagram.

Pero aún quedamos algunos, que escriben con el pecho lo que no cabe en la cama, que ser amante no es tener, es arder sin poseer nada.

 

 

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