LIVIU APETROIE (Iassy, Rumania) Nacido en 1974. Estudio filosofía y el masterado en filosofía. Varios estudios y intercambios postuniversitarios en el campo de la cultura. Periodista cultural. Es un buen conocedor del español. Trabaja actualmente en el Museo Nacional de Literatura Rumana Iassy y tiene una vasta actividad como realizador de eventos literarios-culturales. Debuta como poeta el año 1999, en la revista Conversaciones literarias, de Yassy. Se ha hecho merecedor de innumerables premios, como el Gran Premio Municipal „Vasile Pogor” de la Ciudad de Iassy, para literatura, el año 2008, Premio „Grigore Vieru” 2025, Premio Nacional „Nicolae Labiș” 2025, Premio de la Union de Escritores de Rumania- filial de Iași 2025.. Libros publicados (poesia): Debutó con el volumen „Alegorias bajo papiro” (Edicion JUNIMEA, Iassy, 2000, que ha obtenido el Premio Nacional al Concurso nacional de debut „Mihai Eminescu” y el Premio de debut de la Union de Escritores de Republica Moldavia); „La geometria del desierto” (Edicion JUNIMEA, Iassy, 2002); „Espejo borroso” (Edicion Opera Magna, 2012, Iassy); „O NO” (Edicion JUNIMEA, 2024, Iassy); Presente con crítica literaria en numerosas revistas rumanas. Es miembro de la Union de Escritores Rumanos (2004). „Escribe una poesia muy grave y muy interiorizada. Probablemente sea la principal cualidad de estos poemas: un poema meditativo, un poema convertido a sí mismo que puede, si a veces, alimentarse de las lecturas filosóficas del autor, no creo que sea nunca filosófico. Esta internalización del discurso está asociado en Liviu Apetroaie con cierta tendencia a la simplicidad. En esta simplicidad, tiene algo de humano, algo profundamente humano…” Octavian Soviany (escritor y critico rumano)
los sueños del océano
no me habían dicho que el océano
obedecía al principio absoluto
del flujo y del reflujo
dejé sobre la playa de corales
mi alma descansarse
junto a los ojos hipnóticos
de la mujer que encontré
al márgen de un bosque de lianas
entrando en las olas
flotando como un bote
sin remos y sin
principios ideáticos
(como los llaman los snobs)
con el ocaso
el océano entró en el bosque
y todo mi ser
entregado al descanso sobre la playa de corales
se marcharon para siempre
con los ojos hipnóticos
de la mujer – liana
siguiendo sin entender la ley
del flujo y del reflujo
confieso
si no hubiese sido la cabeza de esta noche
y los ojos de esta noche
la boca de esta noche
la ceja de esta noche
el grito y la sonrisa
el retrato del hombre callado
escuchando la convulsión
la tristeza escondida detrás de la puerta
callada sobre la medianoche
música dedicada en insomnios vetustos
escucho y me pongo nervioso
los huesos y los ángeles amarillentos
ni ahora no quieren liberarme del miedo
de aquel simple catafalco
en el que a su lado se llora
como si hubiere amado
la sinceridad
sello en confesión
el eclesiástico
a mi me corrieron entre los dedos
las palabras que pronunciaba Dios
cuando se aburría y creaba ángeles
o cantaba en la oscuridad cánticos
todos los océanos pasaron por el embudo
de mis sentimientos deshojados
con los profetas ejercité en borracheras impetuosas
que las nombraba misterios
engañosos para los que cavaban hondo
la tierra en la búsqueda de las visiones finales
soy de los que vió el frío
en el medio del sol al ocaso del mundo
y la escala de fuego del juicio
por ello puedo deciros:
nada de lo que existe
no se halla en la soledad…