LINA MARÍA PERDOMO GÓMEZ. Nacida en Bogotá, Colombia, en 1996, residente en Londres actualmente. Poeta autodidacta . Su poesía, de carácter lírico y en verso libre, explora el amor, el desamor, la identidad, la soledad, las relaciones humanas y los procesos de transformación a través de la experiencia de la adultez.
Mirada rota.
He estado bañándome
en los vidrios rotos
de los últimos días.
Astillas que hacen parte
de un recuerdo fundido en el dolor.
Has vuelto por un momento,
tus miradas nuevamente
entran en juego.
Tu cuerpo, cerquita mio,
hace que mi respiración se corte
y que cada suspiro tenga tu nombre.
Me detengo, pienso y siento.
Pensamientos fugaces
montando un show
dónde estamos juntos,
donde expulso mis deseos salvajes
en las curvas de tu cuerpo.
Pensamientos que me piden a gritos
hacerte el amor en la cima de tu soledad.
Amarte con locura,
con sabor a noches intensas
y sabanas mojadas,
amarte con ojos en medio
de las luces del escenario
amarte con sabor al humo naranja
que sueltas de tu boca.
Pensamientos que dibujan
como te muerdes por dentro
el labio cuando te estoy hablando.
Me detengo, y siento.
Traigo de vuelta la oscuridad
de cuando te fuiste.
De cuando dejaste que los ruidos de afuera
opacaran los susurros de nuestra intimidad.
Esta nueva versión mía
ya no puede volver a ese lugar.
No le pertenece.
El juego de palabras con
la que la conquistaste
ya no tiene el efecto de querer quedarse.
Juego con el recuerdo
pero no permito que pintes
amores rotos sobre el
vidrio sucio de mi cuerpo.
Nunca más.
Sirena.
El sabor de esta noche de verano
con olor a sudor
marca el viaje en el que me he sumergido
los últimos meses.
La aventura dibujada por el labial cereza
y el perfume con olor a playa
que he dejado en otras ropas,
marcan el camino que es
finalmente poder permitirme
que los peces de afuera
naden alrededor mío
siendo una sirena,
que hagan lo que quieran
y que así como llegan,
tomen el rumbo contrario.
No te aferres a una idea
provocada por tu cabeza.
No te mientas cuando
ya los caminos no van
en la misma dirección.
Disfruta el tiempo y el caos de este mundo
que es tan insoportable como adictivo.
Vivir en incertidumbre
Vivir en contradicción
Vivir en plenitud
Vivir en el sonido de
las calles convertidas en canción.
Hoy no le temo a nada
más que dejar que las voces de afuera
y el ruido de la superficialidad
callen mi autenticidad.
Porque nunca fui más auténtica
que cuando pude ser lo que
siempre soñé de mí misma.
La misma moneda.
Que injusto es el amor cuando
uno está dispuesto a darte el mundo entero
y otro no te ofrece ni una noche.
Que injusto es el corazón
cuando siente tanto
y no recibe nada a cambio.
Que injusta es la razón
cuando te convence
que el lugar es ahí.
Que injusto es el cuerpo
cuando reacciona al toque más mínimo
de quién no quiere darte
lo que necesitas.
Que injustas son las noches sin dormir.
Pensando en alguien que no puedes descubrir.
Que injusta la almohada
que aún desea ese cuerpo
Que injustas las palabras
para quien debes rechazar.
Que injusta la verdad cruda del corazón.
Que injusta la realidad de romperle la ilusión a uno
y romperte a ti misma por el otro.
Que injustos son los sueños
que te hieren y te entierran
en frustraciones.
Que injusto y santo el día
en que te diste cuenta que
nunca fuiste especial.
Que injusto y necesario el día
en que te elegiste y saliste.
Que injusto es el amor cuando no es correspondido.