VERA JEREB (Argentina, 1998) es escritora, tallerista de escritura y Lic. en Comunicación Social. Ha trabajado en colectivos de gestión cultural y de performance. Sus publicaciones más recientes, de 2026, son: El río insiste (Funga Editorial, Argentina), Bravas – colección de poesía latinoamericana (Espantapájaros Editorial, México) y Llévenme a la orilla (Fractura Ediciones, Argentina). @verajereb
Construcción
mi casa tiene forma de crisálida
tan frágil que desde la vereda
les vecines nos miran morir
baldosas carcomidas sostienen un palo
un palo sostiene una viga
una viga podrida sostiene un techo
un techo agujereado contiene
la tormenta
llueven escombros
el rincón donde dormía
parece cementerio
el derrumbe latente
te hace nómade
en tu propio cuarto
esta casa se alimenta
de nosotres
el foco del comedor
tiene un tic nervioso
par pa de a
como luces de antro
estamos sosteniendo una casa
plagada de heridas sin cuchillos culpables
abrimos
nuestras carnes
en plena cocina
con nuestra sangre
hacemos el tuco
de las pastas
que entristecen a mi madre
por haber tenido un padre de alimento despótico
¡QUIERO COMER FIDEOS!
con esta casa
aprendí a escuchar
el corazón por reventar
de los calefones
aprendí a actuar
en el patio chorizo
con telones de sábanas
mis hermanes y yo
teatralizamos los fines
sin saberlo
siempre fuimos una inocente comedia dramática
contenidosabrazadosasfixiados
por eso que nombramos hogar
hogar dulce hogar
aprendimos la paciencia
que exige lo roto
un lugar puede sentirse tuyo aunque nada tengas
en este caos
encuentro el sol haciéndose piel
aprendo a ser hermosa
enjoyo
mis huesos
y pego gemas de plástico por mi cuerpo
brillo
como los ojitos de mi perra
cuando llegó siendo
solo cabeza y costillas
familia de baldío
capaz de evocar
en el abandono
algo más que silencio yuyos y ratas
nadie nos regala nada
más bien regalamos
nosotres esta tragicomedia
de supervivencia
ajustando las máscaras
para enfrentar la tormenta
estamos sosteniendo una casa que nos pertenece solo
en nuestro imaginario de pobreza capaz
de inventar tierras donde crecer y morir
con el orgullo cínico
de que cuando nos vayamos
esta casa
se va
a suicidar
una certeza genealógica
capaz de destruir inclusive lo que ha amado
el sueño de la casita propia
mi papá tiene un tono especial para decirlo
pero no viejo
¡la esperanza se pierde con más fuerza
a medida que las generaciones avanzan!
los precios
no se
olvidan
la crisis y la utopía
son personajes de una
porno lésbica
se aman intensa
y artificialmente
mi mamá me confesó
quería llamarte utopía
bonita estrella partida
parió una verdad, no sé cuál
es más peligrosa
¿cuánto aguantarán los brazos
acostumbrados a la pérdida?
los años pasan pasan pasan
un insecto se va ovillando
para velar su propio sueño
mi casa tiene forma de crisálida
y nosotres adentro
morimos permanentemente
***
cada vez que hablo
con la marta
me aconseja
nena
abrí bien bien los ojos
que todo quede guardado ahí
así después me lo contás
sigo el consejo y
sin parpadear
la vida llega en ráfagas
alguien sopla
desde algún lado
mantengo la vista fija
al oeste
el fuego fluorescente
al este
la luna entre nubes
arriba mis manos sintiendo la noche
abajo
estos pies
grandes y flacos
que eran mi pálida vergüenza
y ahora sostienen tostados mi destino
***
aparece una lucia embarazada con el pelo largo y una panza gigantesca para su tamaño, ella aún no lo sabe pero ese bebé va a tener que nacer por cesárea aunque hizo meses de gimnasia pre parto, y es que esa cabezota que tiene de hija podría matarla en un parto natural, también aparece una santa rita rosada y florecida a fines de octubre del 98, aparece una pareja que se abraza
mirá en esta
ese de ahí es mi papá y esa es mi mamá y la que está entre brazos como una bebe alienígena deformada
esa soy yo
aparece una vera
Vera viene de verdadera
de verdad de veraz
a veces me gustaría
que venga
de venganza de valiente
de viva
y cuando me siento una mierda
me parece
que vera viene de voluda
voluda con v de vera
aparece una vera niña con el pelo largo trenzado como un río
con una sonrisa que me crece dulce mientras una sombra
solitaria me ilumina otras zonas del gesto
aparece un jardín donde quise aprender el lenguaje de los abejorros
y me hice amiga de una dama de noche que se abría
para mí
cuando se escondía el sol
apenas sabía escribir y
aparece un abuelo que venía a mi casa y escribíamos poemas en hojas dobladas
mientras más crezco
más cercana a la infancia me siento
como si la adolescencia fuese una especie de galpón
donde jugué a quebrarme
para después mirar hacia atrás
hoy nos acordábamos con mi vieja
cuando entré a una primaria donde nadie
quería ser mi amiga
y yo jamás me lo tomé personal
cada mediodía cuando me iba
saludaba a todes
muak muak muakkkk
mi mamá me recordó
que ella estaba triste puteando a todos mis compañeros
y que en ese momento le dije
tranqui ma, yo sé que van a ser mis amigos
ya se van a dar cuenta
hoy registré que al venir de una escuela
donde me había sentido valiosa
algo en mí
una cosa como de estrella fugaz
sabía que tarde o temprano iban a saber quién era yo
y me iban a querer
el problema era que no me conocían y así fue
a veces
sentirse valiosa en un lugar te da una fuerza ingenua
pero genuina
como un amuleto contra los males
todavía me sorprendo con mi corazón
y su entrega despiadada
a veces
me enoja tanta vulnerabilidad
vuelta cuerpo y otras por suerte
le agradezco porque desde siempre
ha sido mi forma de conocer este mundo
que sino parece color alquiler
este poema pertenece a Llévenme a la orilla (Fractura Ediciones,2026, Argentina)