236. Año 11 | 2.ª Ed. Quincenal Oct. 2026 | HÉCTOR ANTONIO LEAL CUEVAS – Fantasmagoría

HÉCTOR ANTONIO LEAL CUEVAS (HACHE), México, 1990. Médicx familiar de profesión, poetx por afición y gusto por las palabras, lectorx ávido desde adolescente, personaje no binarix que le encanta descubrir nuevas formas de emplear el lenguaje y construir universos que todxs puedan habitar para salir de la realidad tan caótica que nos tocó vivir. Brujx milenarix en sus tiempos libres. Un texto suyo ha sido publicado en por ERRR prints. Instagram: hek2990

 

 

LUNA EN PISCIS

 

El cielo alineado

dibujó un mapa propio

que se insertó en mi ser cósmico en

el cuerpo celeste del que reniego.

 

Luna desbordante

que me ha hecho

absorber todo de todos.

 

Esfera luminosa en signo acuático

que como líquido salitroso

se desliza por mis mejillas

 

llega a mis comisuras labiales

que pruebo con la punta de la lengua

para sentirme vivo, y

en color azul.

 

El astro nocturno

en signo mutable

que debería ayudarme con la fijeza

de mi sol y ascendente, pero

 

se encuentra atrapada

entre cuatro paredes

expresándose en la nostalgia.

 

Cuerpo celeste que brilla

en la oscuridad de mi alma

en un signo sensible

 

nace como un individuo

muy susceptible a la magia, y

al drama.

 

Compañera terrestre

en signo joviano

que me hace huir de los problemas, y

 

no me da tregua

 

quiere siempre esquivar la guerra

pero me da fortaleza para aún

 

creer en la humanidad.                                                    Naucalpan, México. Octubre, 2025.

 

 

 

FANTASMAGORÍA

 

Los noctámbulos me observan

como una aparición

en medio de la calle

a la hora de la bruja,

cuando los conjuros se vuelven realidad,

ven un ente en vestido

corte libre, impolutamente

blanco.

 

Ellxs esperan ser trasladadxs,

miro la fila de espera

embriagadx por dos

cervezas y un cocktail un tanto caro.

 

No saben que este espectro

se divirtió como nunca y

ni el cuatro o el parado de

manos puede hacer,

por más de los cero coma ocho gramos

de alcohol en el torrente

hirviente

de mi cuerpo

a punto de estallar

por el ardor de mi centro

que dejó encandiladx un chicx

y hubiera querido ser su bastión

resguardarlo con mi cuerpo

sediento y famélico

desde hace más de seiscientos días

en los que no he evocado con quien

compartir mi calor nebuloso,

pronto creo

que él es el indicado pero

mi mala interpretación

juega conmigo otra vez y

el fantasma es

él,

dejándome en solitario después

de haber mostrado

un poco de atención.

 

Después del suceso disfruto

lo que queda de la madrugada, bailo,

veo, deseo,

hasta que es momento de migrar

a mi sitio,

decido poner marcha a pie

por quince minutos y

es cuando hago mi aparición,

por la calle de Monterrey,

solo me falta plañir para

convertirme en la leyenda

pero observo lo cotidianidad

de la que me había olvidado:

 

El madrugar para movilizarme

a la escuela,

al trabajo o

después de la putería.

 

Y ellxs, lxs transeúntes nocturnxs,

no se espantan,

porque solo soy yo: un

ser real, aunque mi alma

se desvanezca al pasar de ellos.

 

Ciudad de México,

marzo 2026

 

 

 

CANASTA DE BARBAULT

 

para L

 

Esta es otra misiva

una más sobre el montículo

de documentos sin enviar.

 

Mi lenguaje es críptico

por la costumbre de estar

detrás de un velo humeante.

Las formas directas no son mi sello

me gusta embellecer

cada línea que escribo sobre

hojas iridiscentes.

 

Las ocasiones que te contemplo,

entre cantos y olor a imprenta,

se convierten

en un placer infinito mejor que cuando

mis papilas saborean el helado de pistache,

la sensación gélida,

deliciosa, su cremosidad

entre el paladar y mi lengua

que erizan mis nervios,

y erectan cada folículo de mi nuca.

 

Dos momentos eternos

se clarifican a través de mis sinapsis

vienen una y otra vez desde los recuerdos

cuando el destino decidió encontrarnos

sobre el cruce de calles icónicas

esa estampa no es al azar

y te privé de mi saludo

me intimidó tu mirada

tus ojos almendrados tras cristales puros,

tu nariz con el pendiente que se columpia en ella

y tu dermis,

esa dermis pálida

con figuras en tinta cósmica

que me petrifican.

 

Mi mente necesita respuesta a esos eventos,

me quiere dar explicaciones mágicas:

un destino

pura coincidencia

un amor verdadero.

 

Llevas por nombre

el del rey sol de siglos pasados,

del científico que previno la rabia

de un actor con nariz peculiar,

todos ellos franceses, y, además

es el nombre con que decidieron llamar

a mi único hermano.

 

Dejar plasmadas estas líneas

es complicado

por mi brazo derecho recorre un escalofrío

que llega a mis pómulos y se generan lágrimas

por la vulnerabilidad

que resulta expresar mis sentimientos.

 

Mi piel se cubre de humedad y

siento que estoy vivo

me diluyo en un océano trepidante,

me falta el aire,

el ahogo hace estragos en mi pecho,

 

Mi sensibilidad es otorgada por nacer un día lunes

bajo una luna creciente en el doceavo signo

donde todo el zodiaco converge

por ello la complicación

y alto grado de emotividad.

 

A fines de julio

la luna llena en oposición

al león solar pide que cambie

de dirección y le permita

a cada poro de mi piel expresarse

en la que siempre

florecen rosas espinosas encarnadas.

 

Una herencia, una herida

la huella dejada por antepasados,

está en mí cambiar el sendero

emitir sonidos guturales no son opción

la claridad de las palabras son la realidad.

 

El salitre se seca alrededor de mis narinas

no lo borro,

la piel absorbe la nostalgia.

El miedo a precipitarme sin fondo

y la cobardía por experimentar caída libre

endurecen mis cuerdas vocales.

 

La falsa experiencia me cuida

ante la posibilidad del autoengaño,

pero el sol conjunto a Júpiter

y la luna acompañada de Plutón

me exigen la metamorfosis

por eso, no sólo escribí este poema

también lo voy a enunciar

como lo estoy haciendo ahora

porque la ternura siempre es una posibilidad.

 

Así liberaré el sofoco

por callar la sensación imantada

que me provoca tu cuerpo

del que en dos ocasiones

recibí abrazos

y así dejaste

su huella grabada en mí.

 

CDMX, julio 2026.

 

 

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