JOSEP ORTEGA (México) encontró desde muy joven en la escritura un lugar al que siempre podía volver. Con el tiempo comprendió que las palabras no solo eran un refugio, sino también una forma de entender la vida y de compartir su mirada sobre ella. Escribe poesía, cuento, novela y teatro, movido por el deseo de explorar aquello que nos hace humanos y de rescatar la belleza y el asombro que aún habitan en lo cotidiano. https://www.instagram.com/nixescritos/
1
Es verano
y la gente llora.
Sus lágrimas salen como un grito grotesco
desde lo más íntimo de sus entrañas.
Es verano
la gente llora
porque gobierna el miedo
los días son de un color gris que infecta la visión
el amor ha muerto,
lloramos porque ya no encontramos nada que nos sacie.
El sol está afuera
pero de nuestros ojos sale una constante tormenta,
las risas se han vuelto un mito
y la soledad,
nuestra constante preferida.
Sólo hay nerviosismo
(lo usual)
y llamadas tristes por teléfono.
El verano llegó
tomado de la mano de la muerte.
Un rehilete negro gira con el viento
convertido en una galaxia negra a punto de desaparecer,
se detiene
incluso la gente en la preocupación de sus sueños
sueña que llora en otro verano distorsionado
donde
las playas son endulzadas con nuestras lágrimas.
Es verano
y la humanidad llora
hasta desgarrarse,
hasta el borde de esfumarse con el olvido
pues no encuentra ayuda
ni esperanza,
sólo una Tierra podrida
y una noche que enferma los sentidos
en la época más calurosa del año.
A la mierda de esta ciudad,
le hace falta lágrimas
no más sangre en sus calles.
2
Los destellos
de la noche
seducen a mi alma.
Cuerpos vacíos como el mío
caminan con la madrugada
al borde de encontrarse con la locura,
uno debajo de un puente
se masturba bajo sus sábanas,
el frío congela mis piernas,
otro pasa y al verlo camina muy rápido,
los amantes en su desesperación
se encuentran en la noche
para emborracharse juntos
y prometerse un nuevo amor,
un amor diferente al del resto
solo por esta noche triste:
mira esto, se dicen
el infierno oscuro está aquí
somos tú y yo.
Mientras la ciudad duerme
los amantes despiertan su amor
con rock de los 80s y flamas neón.
El primer brillo de la mañana aparece,
las luces de la calle van poco a poco desapareciendo
todos se alistan para un nuevo día
para cargar o dejar sus mierdas
de acuerdo a lo pesadas que sean.
A punto de dormir
débiles y al borde de la ceguera
los amantes se gritan
¡Te amo!
pero en realidad
se lo gritan
a la NADA.
3
En noches como estas
sin luna
bajo el canto de los grillos
mis pasos se desvían al cementerio
me adentro a él,
hijo de murciélagos y búhos ojerosos
que regresan una y otra vez a sus pasiones desnudas
¿Dónde estamos?
¿Quién produce la profundidad de la oscuridad en tu corazón?
Un texto interesante. Es iinegable que la poesía vive en el misterio, en esa dúctil realidad que transfigura. Ilusionado con poder ser parte de ustedes con mis textos.
Un saludo.