CASSIAN MARIA SPIRIDON nació en Iași, Rumanía. Fundó la nueva serie de la revista Timpul y creó la editorial Editura Timpul, que aún dirige en la actualidad. Fundó Poezia, revista de cultura poética, y fue iniciador, cofundador y coordinador de los Caietele de la Durău. Desde 1995 es director de la revista Convorbiri literare, Iași. Organizador y participante en el movimiento conspirativo del 14 de diciembre de 1989 en Iași, fue arrestado por la policía política y liberado el 22 de diciembre de 1989. Es presidente de la Unión de Escritores de Rumanía – Filial Iași. Debutó (en la prensa literaria) en las revistas Amfiteatru y România literară. Ha publicado más de 70 volúmenes de poesía, crítica, periodismo y ensayo. Ha recibido el Premio de la Academia Rumana por su poesía, dos premios de la Unión de Escritores de Rumanía por ensayo y muchos otros premios y distinciones. Ha sido condecorado con la medalla “Meritul Cultural” en grado de Comandante. Es Ciudadano de Honor del Municipio de Iași. Ha sido invitado y ha participado en festivales nacionales e internacionales de poesía: Festivalul Internaţional de Poezie de la Medellin, Colombia; Bienala Internaţională de Poezie de la Liège, Bélgica; Luna Culturii Româneşti de la Marsilia, Francia; Întâlnirea Poeţilor Lumii Latine, México; Festivalul Internaţional de Poezie de la Havana, Cuba; Festivalul de Poezie Li Bai – Du Fu, Tianshui, China (donde recibió el Premio Internacional de Poesía); Festivalul Internațional de Poezie de la Sète; Festivalul Internațional de Poezia de la Varșovia, entre otros. Su poesía ha sido traducida a más de veinte idiomas y publicada tanto en volúmenes individuales como en diversas antologías.
ADIÓS A LA MAÑANA
qué rojos que se ponen los árboles / el otoño
sus hojas
ha llegado la noche
admiras la vida / el movimiento de los seres
con alegría / voy a decirte
estoy junto a ti
con el ojo aguzado / siempre despierto
todavía estoy vivo
oigo un rumor
hay alas y voces
hay centenares y millares
de cualquier modo adiós a la mañana
aquí / larga fila de hombres
con alabardas / están esperando
ALGUIEN ALLÁ MORIRÁ
qué sabe sabe el pez del agua en que nada
qué le importa si es dulce o amarga
él bien seguro va a respirar igualmente por las branquias
qué le importa si el agua tira al verde
o fría oscura golpea las orillas
y eternamente desemboca en el Océano
qué le puede decir la luz del alto
cuando le acaricia las escamas en el dorso
y las ondas todas y la arena
bajo el escollo / en la gruta bajo las aguas
va a deponer sus huevas en abundancia
con una indiferencia guiada por los instintos
él conoce el camino y su lugar en las profundidades
y nadie lo distrae con tentaciones
ni por lo menos el cuerpo joven / tranquilo / tendido
bajo los surcos de aguas
ANTROPÍA
sí – no está mal cuando la mujer querida te abandona
también éste es un hecho muy frecuente entre las gentes
por tanto silba piano y sigue tu camino
no es la primera no es la última vez que el alma
te aprieta más pesada que una montaña de sal
criado entre las palomas
por tantos años / una vida
marcho / paso a paso / en una humana
indiferencia
el follaje se mueve / seres agitan alas
hay lobos que husmean / una víctima humana
larga leña llevo a la espalda
viajo por la noche
sigo una bellezza inútil
en cielo desierto
y la muerte / agotada y canosa
se sienta sabia sobre la frente
INVOCACIÓN ÚLTIMA
para ti
he hecho los montes
he creado la vida
he construido el universo
he demolido la Gran Muralla de China
he alzado castillos de arena
he aterrado las siete calamidades
he llevado tierra a la espalda
he descargado lastre y escombro
he girado la rueda de la vida
en Siberia
donde el espíritu translúcido
desciende
no me has seguido
desde las cárceles oscuras
de los condenados
te has negado a esperar
mi redención
terrestre / como eres / has seguido
criando tus hijos
ahora / cuando de mi te acercas /
te pido
que te vayas
allá / en las montañas
donde el alma puede ver
ojo
y veo hasta el profundo
ALMA VIAJERA
Popocatepetl de la frente agrisada
viejo está humeando de vez en cuando
todo pasa y se muere como la flor cortada
sobre los montes altos y llenos de cactos
el tiempo/ se ha parado
màs allá de la vida y la muerte
Popocatepetl se ve con siempre más dificultad
tras las vueltas y las casitas
tú te quedas igual de lejos
para un alma viajera/ entre los aztecas
ZEA MAYS
Está derecho el mais
como capitanes en un desfile
ni el viento ni la lluvia
lo pueden derribar
están solos en el campo
hermanados
con dos o tres muñecas
y con bigotes
de seda cobriza
con sus verdes espadas
temblantes al primer soplo
se defienden contra la sequía y el ganado
llevado en un barco de velas
en el antiguo mundo
cubre la llanura y la meseta
sus raíces y sus hojas están
preparadas para nutrirlo
por toda la estación
cuando llegue el otoño
la hoz/ la segadora/ la trilladora
van a poner de rodillas
la frente en la tierra
al altanero dios maya
LO MISMO QUE LA TIERRA
y yo seré
estoy seguro
lo mismo que la tierra
que estoy pisando
con pasos carentes de duda
escucharé cómo otros
a su vez
me atravesarán
confiando en su propia inmortalidad
tal vez mañana
las campanas sordas
para mí
ya no sonarán
su lengua armoniosa
estará muda
como un ojo de agua
que engulle la Luna
vamos adelante
tranquilos corazones
el cuerno suena
una extraña cantata
entre contrapuntos
YA NO QUIEREN
ya no cae ninguna estrella
no quiere caer aquí
en la tierra
ya no quiere
todas permanecen fijas en el cielo
por siempre
nos han olvidado
ellas que una vez
descendían por las nubes
en llamas
para vernos a nosotros
como miramos
mano a mano
juntados corazones
su paso
a través de las capas densas
donde guarda su planeta
el océano azul de cielo
sí
ya no quieren
nuestros ojos ver
su extinción