YOLANDA PÉREZ, escritora y consultora de profesión en Madrid, España. Ha publicado dos novelas y un libro de relatos con fines solidarios. Su pasión es leer y ser leída. La poesía es una forma de transmitir todo aquello que no puede expresar de otra forma.
La medida exacta
Por fin lo encontré,
detrás de una pila de platos,
escondido, huérfano,
junto a un conjunto de vasos.
El vaso de café de mi abuelo
tenía la medida exacta,
ni más ni menos,
para durar, lo que duraba
una tarde de confidencias y risas.
¡Inconsciente felicidad!
El vaso de café de mi abuelo
tenía la medida exacta,
ni más ni menos,
para reparar un desencuentro,
unas palabras malsonantes o
un corazón roto.
Ahora que lo encontré,
no sé qué hacer con él.
Porque la medida ya no es exacta,
o me sobra o me falta.
Quizás sea porque mi abuelo
era quien daba a ese vaso
la medida exacta.
El pintalabios rojo
Llevas más de diez años seco,
Permaneciste en la misma repisa,
Quieto, en paz, en calma.
No te inmutaste
cuando ella te abandonó.
Pensaste que podrías
cubrir otros labios,
Pensaste que otras te utilizarían,
Pero no fue así,
Ni siquiera te echaron de menos.
Solo ella le daba sentido a tu existencia.
Y ahora ya nadie más lo hará.
Pasarán los domingos de misa,
Pasarán las veladas de teatro,
Pasarán las noches de fiesta,
Pasarán las tardes sin prisa.
Pero tú seguirás ahí, esperando
A que otra alma ajena,
Vuelva a desenfundarte para
Creer que con un simple gesto de color
La vida vuelva a valer la pena.
Los zapatos de tacón
Llamaban la atención
quizás fuera por el terciopelo negro,
por la hebilla perlada,
por la altura de su tacón.
Quizás fuera por la base de plataforma,
por el diseño vanguardista,
por la delicadeza de su curvatura
o por la estructura de la horma.
Quizás, quizás, quizás.
La duda se disipó el día
que ella dejó de ponerse esos zapatos.
Porque el terciopelo le daba alergia
porque la hebilla le apretaba,
porque la altura le daba medio
porque la horma le venía pequeña.
Entonces, dejaron de llamar la atención
Simplemente porque ya no era ella
quien calzaba esos zapatos de tacón.