217. Año 10 | 1.ª Ed. Quincenal Oct. 2025 | XIMENA MORILLAS ALTAMIRANO – La casa donde no cabía (Santa Rabia Poetry, 2025)

XIMENA MORILLAS ALTAMIRANO (Cajamarca, Perú) es periodista y docente universitaria. Publicó en 2021 su primer libro de poesía, Viaje hacia el mar, con la editorial cajamarquina KN Editores. Actualmente contribuye en actividades literarias cajamarquinas y facilita talleres de escritura creativa enfocados en la exploración personal y la sensibilidad estética. Su estilo poético se caracteriza por una voz melancólica que trata temas de crecimiento, tránsito emocional y el descubrimiento de la identidad. Este año publicó el poemario La casa donde no cabía dentro de la Colección de Poesía Panhispánica de Santa Rabia Poetry.

 

Tres poemas de La casa donde no cabía de Ximena Morillas Altamirano

(Colección de Poesía Panhispánica de Santa Rabia Poetry, Perú, 2025)

 

 

 

 

 

TODO LO QUE FUMAS

se disipa

súbitamente

con el aire

 

todo lo que se anuda

se suelta

repentinamente

cuando lo dices en voz alta

 

¿cuál es el inconveniente

de las cosas fijas

con la denominación?

 

todo lo que construyes

se desploma

inesperadamente

cuando empiezas a adorarlo

 

pero nunca las palabras

 

por eso cincelo

incansablemente

cada agonizante suceso

hasta sacarle provecho

 

por eso te dedico

de esta emesis verbal

cada sílaba

religiosamente

 

 

HIPATIA FUE LIBRE HASTA SU MUERTE

ultrajada en una plaza

 

las heridas de las mujeres son inofensivas

comparadas con las fieles heridas

que te jalan con su fuerza

a una miseria que necesita compañía

 

pero el sabio contemporáneo empatiza con la sociedad

reconociendo al hacedor de estas heridas

 

un padre que acaricia con cuchillo en mano

visto desde su propia perspectiva

como el dios de los católicos

creado por ellos mismos para salvarse

entre la intolerancia y el fanatismo

 

hipatia fue libre hasta su muerte

ultrajada en una plaza por los creyentes

 

 

ME DESGASTA LA MANERA

en la que salí corriendo

del armazón de adobe

malinterpretado solo mío

y dejé de ser bienvenida

 

me atolondra saber que

me despidieron de un trabajo

en el que solo había que obedecer

si mi fuerte ese siempre ha sido

 

me desmorona reconocer

en la única cara que muestras

el perdón que me merezco

pero enmudeces al reconocerme

dando por hecho la solución

 

me animan los horarios

de la medicina prescrita

por un desconocido que

a simple vista se fijó

en mi sonrisa descosida

 

si estabas junto a mí

por qué no me miraste

si estabas de mi lado

por qué no me resondraste

 

hubiera sido mejor una llamarada

que un incendio escondido

hubiera sido mejor una palabra

a un adiós colectivo

 

ahora al regresar

a mi antigua habitación

recuerdo lo vivido

me pregunto si algún día

podré olvidarlo o sanarlo

sin someterme a otro sacrificio

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *