89. Año 10: ALEXANDER VERANO | Amor o fuego

ALEXANDER VERANO escribe para no olvidar quién es. En cada poema habla del amor: el amor propio, el amor de pareja, el amor incondicional hacia su hija, y también del pulso íntimo de sus días, donde a veces sus propios pensamientos son los villanos. En la poesía encontró refugio, espejo y salvación. Escribe no para explicar lo que siente, sino para darle forma, respirar en medio del caos y seguir adelante, verso a verso.

 

 

 

 

AMOR O FUEGO

 

Eterna ambrosia

Carne de fuego

Quemas en mi alma

Y ladras en mi cuerpo

 

Ilusión de salvavidas

Fruto del oasis

Pareces la cura

Para un eterno veneno

 

Consumes el tiempo

Consumes el alma

Atacas el alba

De las flores de mi pensamiento

 

Cuando te marcharas

Cuando te extinguirás

Para aprender a amar

Amar bonito y de verdad

 

Tengo una sed de tus labios

Un hambre de tus pechos

Un temblor con tu cuerpo

Que agota mi pensamiento

 

Pero la carne se quemó,
el vino se secó
y la flor se marchó,
buscando un nuevo jardín.

 

Por días, una tormenta me atrapó,
me embistió con recuerdos,
me quemó con sus besos,
hasta arrastrarme a una isla vacía,
vacía y sin remordimientos.

 

Le canté a la arena,
silbé junto a la brisa del mar,
escupí cada gota de sal
para caer rendido ante el volcán.

 

La arena me devoró,
el agua me secó…
y entonces,
la primera flor brotó.

 

Flor de tallo grueso,
robusto, corpulento,
con savia nueva en las venas

Y lleno de brillo en su mirar.

 

 

 

EL VALOR DE LA NADA

 

Una flor que nació en el edén

Una flor que crece día a día

Una flor que da frutos

Pero nada es suficiente.

 

Una piedra en el zapato de su corazón

Sonriente e inconforme al mismo tiempo

Viviendo una doble vida

A dónde irá a parar.

 

Dulce y amarga en su centro

Porque el destino ha hablado

Recorriste un camino

Para ver salir el sol.

 

Tierra de asfalto de infinita sabiduría

Suave néctar de los dioses está en tu cueva

Profundo y sincero es tu corazón

Escúchalo y síguelo para encontrar tu camino.

 

Y aunque el viento sople fuerte,
no hay raíz que no resista la tormenta.
Tus hojas se han caído mil veces,
pero siempre brotas con más fuerza.

 

Nada es todo cuando entiendes tu esencia,
cuando descubres que brillas sin permiso,
que eres flor, piedra y sol en un mismo suspiro,
y que tu alma no necesita adornos.

 

El valor de nada es el inicio del todo,
un viaje hacia dentro, un salto sin miedo.
Y cuando creas que no puedes más,
recuerda: el sol siempre vuelve a brillar…
y tú también.

 

 

¿NOS VOLVEREMOS A VER?

 

Hace un tiempo atrás te vi

Te vi envuelta en tu piel de rubí

Tu mirada inquieta paralizo mi cuerpo

Llena de un duro pasado

Pero con un brillo emerge como el sol

 

Hace 10 años imprimiste tu figura en mi mente

En una clase de inglés hasta el día presente

No fue tu cuerpo, no fueron tus caderas,

Fue el dulce néctar impregnado en tus labios

 

Eres la sonrisa jamás dibujada por Picasso

El molde secreto de Miguel Angelo

La musa perdida de Afrodita

Raptada del jardín de los sueños.

 

No sé si tuvimos una vida pasada

No sé si tengamos un futuro

Solo espero que el sol salga para volverte a ver desplegar tus labios

Mi adora, amada y apreciada

Rosa rubí.

 

 

 

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