Presentamos a la poeta Cristina Domenech, en el marco de una muestra de poesía contemporánea organizada por Jorge Palma. Cristina Domenech poeta, escritora, licenciada en filosofía y docente. Después de muchos años de construir su vida junto a sus alumnos se dedica a escribir y a viajar. Incansable, recorre infinitos caminos y renace en cada lugar. Aprende de todas las personas con las que se cruza. Publicó cinco libros de poesía “Impalpable”, “Condensación de la luz”, “Tierra negra”, “Demudado” y “Sintaxis del nudo”. Y la novela “No queda más que viento”. Su charla TED “No todo es puro verso” dio la vuelta al mundo. Ahora trabaja en forma desordenada y pasional en dos libros de poesía y una nueva novela. Todavía no sabe qué va a hacer cuando sea grande. Vive entre Buenos Aires y Costa Esmeralda. Adora el mar en invierno siempre que haya un buen fuego cuando entra a su casa. Nada es más importante que su familia, sus siete nietos, la literatura y el vino para compartir con amigos.
Poemas del libro inédito “Papeles de India”
MUNI
Leve como una gacela
camina el maestro
midiendo los pasos del silencio
Apenas toca la tierra
como si acariciara el contorno imaginario de la vida
Cada tanto descansa y mira lo lejano
esa huella que es marca de la ausencia
Su distancia es siempre cerca
porque ha llegado al eterno comienzo del final
CIUDAD DORADA (JAISALMER)
La ruta muerta de la seda borda el tiempo ido
Dibujada por un niño a lo lejos
se vislumbra la ciudad amurallada
Desde las terrazas de un Havelli
se ve emerger el gigante asustado
Los mercaderes suben y bajan por sus calles
sin recordar las guerras
Unos pocos turistas
caminan vastos laberintos:
una puntada apenas de la India
Telas finas objetos de cuero alimentos abrigos
Nada tiene un orden
Son escenas montadas unas sobre otras
donde perduran pasos de camello
o voces del desierto
A lo lejos un indio toca el Murli
otro una ektaara o una ravahata
El viento y las cuerdas desconciertan el aire
con cánticos que emanan de los templos
En esta ciudad de piedra arenisca mostaza y oro
la violencia es un monstruo en una jaula
Todos velan esa celda infinita para que no salga nunca
Una paloma picotea los restos de la noche
Es lo único igual a Buenos Aires
TRASCENDENCIA EN VARANASI
a Delfina Goldaracena
Tu voz se expande
como plaga encendida
No es fácil aceptar la profecía
tan cerca está tu cuerpo
tan joven tu piel
el escenario de la muerte dentro de la vida
el mundo como representación de lo efímero
La voluntad del tiempo no sana la herida
la cicatriza dentro del dolor
paradoja inaudita
amada distopía dentro de tus versos
Ellos expanden una onda
que no conoce alcance
cuando todavía hoy dicen:
nadie escucha nadie quiere entender