VÍCTOR JOSÉ CUETOS, Víctor Cuetos, Niño Criminal, @Eternosalvaje en Instagram. Comenzó a participar en páginas de poesía en internet y recitales underground allá sobre el 2005, con pseudónimos varios; Niño Criminal, Eterno. En el 2016 participa y coedita la antología “Degeneración Salvaje”. Más tarde, en 2017 publica “Tú y yo somos un sujeto elíptico en la Editorial Amargord. En el 2019 publica su último libro; “Radiografías Obreras”, con el Fanzine “Cuervozine”.
LOS PANTANOS DEL MIEDO
Salí ahí fuera
a la inmensidad
de los bosques.
Como cuando nací
y era un árbol y su copa.
Crecían las ramas y yo con ellas.
Y me sentí el Dios de ninguna parte.
Me habitaba la yerba fresca
el musgo de las rocas
los regueros de agua.
Y de repente sangre seca
mezclada con el polvo
de esos caminos sin horizontes.
Lejanos y ajenos.
Y no eras más que otro árbol caído
de ramas agitadas por el viento
tocándose desesperadas
agarrándose unas a otras
para no caer sobre ese manto
de terruños y terratenientes.
Y fue ahí
lo sé
mientras observaba
como los pliegues de los valles
se montaban superpuestos
se movían; tenían vida.
Fue ahí
O justo un instante antes
cuando recordé a Federico
y las cunetas que sembró Franco
sobre los caminos polvorientos
o los Pantanos del miedo.
Y mis lágrimas brotaron
y entraban y salían
brillando como neón
desde las cuencas de la tierra
hasta los confines de mis ojos.
Eran lágrimas de luz
o un reconocerse
ante los muertos
qué aún brillan en la oscuridad
destapando el misterio
llenando de vida
el vacío
qué dejó el espanto;
sus caminos polvorientos
o los Pantanos del miedo
que enterraron la vida.
Tantos años y tantas muertes.
Tantos años y tantas muertes.
Tantos años y tantas muertes.
LA CERTEZA DEL SILENCIO
Nacemos entre gemidos y sollozos
rompemos a llorar desnudos
y vamos calmándonos entre susurros
y el ruido cesa
y las lágrimas se van cayendo
hasta que no queda ni una gota
de ellas.
Nos desarrollamos como personas
entre muros de hormigón
donde la ficción juega un papel
fundamental.
Pero, y…
¿Dónde empieza el ruido del mar?
¿Dónde pescan los Cormoranes?
Donde juegan las grullas
con su calcetines negros
donde se acaba el temblor de las olas.
¿Dónde empieza la vida?
¿Dónde termina?
Donde cesa el ruido
donde habita la certeza
que te da el silencio
ahí empieza la vida.
Solo hay que saber
escucharla.
Más allá de los muros
de hormigón, más allá
de toda ficción, real o imaginada.
Más allá del ruido que cesa
en la certeza que te da el silencio.
FLAGELACIONES EGÓLATRAS
Quisiste ser más rápido que la luz
pero tus párpados se cerraban
en pequeños fotogramas
Decidiste ser
un mando de televisión
y elegir el canal
que más te agradase
Sentir dolor
a través de pantallas
y colmarte de indignación
mientras la realidad
se escapaba de tus manos
Un bolígrafo
no era suficiente
y un papel demasiado
frágil para tus versos
Con el teclado
tus pensamientos
van a la velocidad
adecuada
A las yemas de tus dedos
les falta calor
les falta sabor
les falta color
Son huellas digitales
silogismos anales
que van sentenciando
fatalidades
Alzaste la vista
y abrazaste al cielo
pero solo era el techo
de tu salón de ESTAR
Y así comenzó
primero se abrieron
las ventanas
más tarde se derrumbaron
los muros
y por fin
después de todo
tu cuerpo
solo
era un puntito de CO2
en la troposfera