LUNA SOFÍA FLORES ARANDA (@lunafloresss) es una actriz peruana interesada en el teatro, las letras y el cine. Escribe a partir de lo cotidiano y de esas pequeñas cosas que por alguna razón, terminan adquiriendo demasiada importancia. Observa lo que suele pasar desapercibido y lo convierte en palabras. Encuentra en ellas una forma de convertir el sobrepensamiento en algo útil.
DISPONIBLE
me desvelo.
contemplo mi habitación
y me desvelo otra vez.
tengo miedo.
miedo de mí.
algo en la oscuridad
no deja de decírmelo.
porque siento que la vida
se me va.
¡disponible!,
¡disponible!,
ya me siento
disponible.
apoyo la mano
en el rostro.
respiro mal.
me rodea
un aire,
sofocante.
tal vez
porque la cama
está deshecha,
o mi escritorio
desordenado,
o no lo sé.
realmente
no lo sé.
y heme aquí,
entre cuatro paredes
que rodean mi alma,
son algo más.
hemos llegado
al final
de este experimento
“necesario”
y fracasado.
aún siento
el sabor
de mis lágrimas
derramadas en mi rostro.
tengo tanto miedo.
me tiro a la cama
otra vez.
cierro los ojos.
¿era necesario?
aún no lo sé.
necesito
ordenar mis ideas.
ya has llorado
demasiado.
quiero dormir,
imaginar otro escenario
que no sea
esta cama deprimente.
ANSIEDAD
volver a sentir
una vida sin ansiedad.
tomarte el tiempo
de mirarte en el espejo
y amarte.
dar ese abrazo
de domingo en la tarde,
y tomar ese café
de la mañana.
mirar los ojos de tu perro,
que mueve la cola
como si te viera
por primera vez.
despertar
de este trance inquietante
que tehace temblar mis venas,
que agita todo mi ser.
tanto que
no me siento.
estoy dormida.
te despierta el amor.
que despierta el vivir.
vivir cuando amas,
cuando amas lo que sea.
cuando amas abrir los ojos,
cuando amas quién eres,
y quién podrías llegar a ser.
algún día
abriré los ojos
y agradederé al recuerdo.
que a pesar de recordarme el dolor
AÚN AQUÍ MAMÁ
soy
una enorme herida.
soy
la soledad
absoluta.
y no me quiero
preguntar
por qué.
una convulsión
que pacifique mi herida,
un ciclón,
un tornado,
algo!
algo
que sustituya
esta ausencia.
esta ausencia
que soy
no se mueve.
todo intento
me apaga.
las palabras
ya no sirven,
solo repiten.
la voz
que me nombraba
se volvió filo,
y aprendí a callarme
para no sangrar más.
la rabia
está ahí.
y son los ojos
los que la hacen visible.
el eco
se concentra
y se queda.
no puedo gozar
de la vida.
no encuentro
interés
en ella.
a veces,
algunos pequeños consuelos:
una canción
que por minutos
me sostiene,
mi perro
haciéndose un espacio
a mi lado
en la cama.
y aún así,
cada vez que respiro
me siento culpable
de vivir.
tomo conciencia
de mi nulidad.
me pregunto
si vivo.
no sé
qué es
vivir.
la nada
me espera.
sinceramente.
no hay solución
para mí.
tengo esta sensación
horrenda
de fracaso,
como si hubiera perdido algo
que nunca entendí.
y sin embargo,
me digo:
tienes que estar,
tienes que seguir
intentando.
soy
una enorme herida.
y todavía
no quiero
preguntarme
por qué.